Hombre habría espiado las conversaciones de su hija de 12 años y la habría agredido en Córdoba
Un hombre fue enviado a prisión preventiva luego de ser señalado por las autoridades de ejercer presuntamente diferentes formas de violencia contra tres mujeres de su entorno familiar: su hija de 12 años, su expareja sentimental y su propia madre. El caso es investigado por la Fiscalía General de la Nación y los hechos habrían ocurrido en Tierralta, Córdoba, durante octubre de 2025.
De acuerdo con el expediente, los episodios de violencia inicialmente estarían relacionados con su expareja. Posteriormente, la investigación habría establecido que la menor de edad también habría sido víctima de maltrato. La Fiscalía señala que el hombre presuntamente ejercía violencia física, verbal y psicológica dentro del entorno familiar.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue el presunto control sobre las comunicaciones de la niña. Según la información recopilada durante la investigación, el hombre habría revisado o vigilado las conversaciones telefónicas y los mensajes que la menor intercambiaba mediante redes sociales.
La situación también habría afectado a la abuela de la niña. Según el expediente, cuando esta mujer intentaba intervenir para defender a su nieta, presuntamente también habría sido víctima de agresiones por parte de su hijo. De esta manera, el caso involucra a tres mujeres de una misma familia que, según la investigación, habrían estado expuestas a diferentes episodios de violencia.
Después de la investigación adelantada por las autoridades, el señalado fue capturado el 19 de agosto de 2026 en el barrio Caribe de Medellín, Antioquia. La captura fue realizada por funcionarios del CTI de la Fiscalía, con apoyo de agentes de la Sijín de la Policía Nacional, quienes hicieron efectiva una orden judicial.
Durante las audiencias preliminares, el hombre negó su responsabilidad frente a los delitos que le fueron imputados. Sin embargo, un juez de control de garantías determinó que debía permanecer privado de la libertad en un centro carcelario mientras continúa el proceso judicial. La investigación continúa y será la justicia la encargada de determinar su responsabilidad en los hechos denunciados.
El caso vuelve a poner en evidencia la importancia de denunciar situaciones de violencia dentro del hogar, especialmente cuando hay menores de edad involucrados. Las autoridades deberán continuar con el proceso para esclarecer lo ocurrido y establecer las responsabilidades correspondientes.




