Habitantes de dos municipios de Nariño viven el flagelo del desplazamiento forzado por los fuertes enfrentamientos entre grupos armados ilegales

Los habitantes de los municipios de Cumbitara y Policarpa enfrentan una grave crisis humanitaria debido al recrudecimiento de los enfrentamientos entre grupos armados ilegales que operan en esta zona del departamento de Nariño.

Las comunidades denuncian que los combates, las amenazas y la presencia constante de actores armados han provocado desplazamientos forzados masivos, obligando a decenas de familias a abandonar sus hogares para salvaguardar sus vidas. Entre los afectados hay niños, adultos mayores y campesinos que han dejado atrás cultivos, animales y pertenencias.

De acuerdo con líderes sociales y autoridades locales, muchas familias han tenido que buscar refugio en cabeceras municipales o municipios cercanos, mientras crece la preocupación por la falta de ayudas humanitarias suficientes y garantías de seguridad para retornar a sus territorios.

La situación también ha generado temor por el confinamiento de comunidades rurales, restricciones a la movilidad y afectaciones económicas, especialmente para quienes dependen de la agricultura como principal fuente de sustento.

Organismos humanitarios y autoridades regionales han reiterado el llamado al Gobierno Nacional para reforzar la atención a las víctimas, garantizar corredores seguros y avanzar en estrategias que permitan proteger a la población civil en las zonas más afectadas por el conflicto armado.

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