Gustavo Petro guarda silencio frente a uno de los mayores escándalos en su Gobierno: Angie Rodríguez encendió el ventilador del Palacio de Nariño.

Gustavo Petro no se pronuncia sobre el escándalo que protagonizó Angie Rodríguez, pero sí se ha defendido de sus críticos en X, en las primeras horas de este miércoles.

Angie Rodríguez, la directora del Dapre durante más de un año y muy cercana a Petro, se convirtió en la principal protagonista de un escándalo de grandes proporciones en el Gobierno del presidente. Quizás el más grande, el más explosivo.

Contó en una entrevista, cómo se mueven los hilos del poder en el anillo más cercano al presidente, habló de presiones, entramados de corrupción, manejos de dinero en el Dapre, el Fondo Paz, el Ministerio de la Igualdad, entre otras dependencias del presidente.

Se refirió al poder que ejerce al interior del Gobierno Juliana Guerrero, la ex asesora de Presidencia y la activista de izquierda más defendida por Petro. Reveló que Guerrero —quien fue denunciada por viajar en los aviones de la Policía reiteradamente— le dijo que tenía relación con el ELN y que daba órdenes junto a su hermana sin ser funcionarias del Estado.

El rosario de denuncias de Rodríguez es grande. Casi todas explosivas, como cuando Gustavo Petro la relacionó con el paramilitarismo, el fentanilo, entre otros temas, y le impidió permanecer en un consejo de ministros en Catam, en Bogotá. 

Se desconoce si Petro ya habló con Angie Rodríguez o si lo hará en las próximas horas. O, si al contrario, él seguirá con el trato hostil que, según la directora del Dapre, ha tenido con ella en las últimas semanas.

“No hablamos desde hace mucho tiempo, desde las inundaciones de Córdoba”, dijo Angie Rodríguez. Y no ocultó su decepción con la persona. No con el proyecto político de izquierda.

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