En un operativo conjunto en la zona rural de San Lorenzo, las autoridades localizaron y destruyeron varios laboratorios usados para procesar drogas. En el lugar también fueron incautadas sustancias ilícitas, armas de fuego y materiales empleados en la producción de estupefacientes.
La acción hace parte de la ofensiva que la Fuerza Pública mantiene en Nariño, uno de los departamentos con mayor presencia de cultivos ilícitos en el país. Según el Ministerio de Defensa, solo en 2025 se han destruido más de 2.800 laboratorios a nivel nacional, afectando directamente las finanzas de las estructuras criminales.
Con este golpe se busca frenar la producción de droga en la región y reducir la capacidad logística de los grupos al margen de la ley que operan en el suroccidente colombiano.



