Como parte del legado en materia de conectividad, el Gobierno del presidente Gustavo Petro deja en funcionamiento el primer modelo comunitario de conectividad del país, una estrategia que permitió conectar 26.926 hogares de estratos 1 y 2, fortalecer a 48 pequeños proveedores de internet (ISP) en las regiones, y consolidar 484 Juntas de Internet, mediante las cuales las propias comunidades participan en la gestión de sus redes y del servicio de conectividad.
“El cierre de la brecha digital empieza en los territorios. Por eso fortalecimos a los ISP regionales y a las propias comunidades para que fueran ellas quienes llevaran conectividad a sus vecinos. Hoy podemos decir que cumplimos con un modelo que empodera a las comunidades y deja capacidades instaladas para seguir cerrando la brecha digital”, afirmó la ministra TIC, Carina Murcia.
Este modelo hizo parte de las estrategias que permitieron conectar 3,5 millones de nuevos hogares durante el cuatrienio, especialmente en municipios rurales y apartados donde históricamente no existían condiciones para que los grandes operadores prestaran el servicio.
La estrategia llevó conectividad a 253 municipios priorizados de 28 departamentos, entre ellos Nariño, Boyacá, Cauca, Valle del Cauca, Chocó, La Guajira, Amazonas, Vichada y el Urabá antioqueño, territorios que durante años enfrentaron las mayores dificultades de acceso a internet.
Los departamentos con mayor número de hogares beneficiados son: La Guajira, con 5.350; Antioquia, con 3.651; y Boyacá, con 3.609 hogares, respectivamente. De igual manera, este modelo comunitario convirtió las Juntas de Internet en una opción viable para que organizaciones sociales y Juntas de Acción Comunal pudieran gestionar por sí mismas su conectividad. Gracias a esto, se llegó a 484 juntas en
funcionamiento, en lugares donde los grandes operadores no llegan. Así se fortalece la apropiación de la tecnología y la sostenibilidad del servicio.
Los tres departamentos mencionados también son los que más Juntas de Internet tienen implementadas: 97 en La Guajira, 76 en Boyacá y 47 en Antioquia. Norte de Santander, con 38, y Caldas, con 31, completan los cinco de mayor despliegue. Todas las regiones del país cuentan con este modelo, pues también hay Juntas instaladas en Amazonas, Vichada, Chocó, Cauca, Tolima, Atlántico, Casanare, Caquetá, Quindío y Putumayo, entre otros.
Por primera vez, Colombia implementó un esquema de conectividad basado en la articulación entre el Estado, los operadores regionales y las comunidades, respaldado por la política pública que reconoce el acceso a internet como un servicio público esencial. Esto también logró el fortalecimiento de los ISP en las regiones, quienes asumieron el despliegue y la operación del servicio en zonas donde antes no existía oferta comercial.
La estrategia priorizó territorios con altos índices de desconexión, y combinó el fortalecimiento de operadores locales con el despliegue de nueva infraestructura de telecomunicaciones, incluida la expansión de redes troncales de fibra óptica hacia municipios donde anteriormente no existían alternativas de conectividad.
Más allá del acceso a internet, este modelo contribuye a reducir la pobreza digital, al facilitar el acceso de miles de familias a servicios de educación, salud, empleo, comercio electrónico, trámites en línea y servicios financieros, convirtiendo la conectividad en una herramienta para el desarrollo económico y social de los territorios.
Con esta estrategia, el Gobierno Nacional deja funcionando un modelo de conectividad comunitaria que fortalece las capacidades locales, promueve la participación ciudadana y amplía las oportunidades de desarrollo para las regiones históricamente más apartadas del país.



