El gobernador de Luis Alfonso Escobar Jaramillo pidió al presidente electo Abelardo De La Espriella que, durante el proceso de empalme con el Gobierno saliente, se realice una evaluación objetiva de los avances de los diálogos de paz territoriales desarrollados en Nariño. La solicitud fue publicada en un mensaje en la red social X y busca que una comisión regional revise los resultados de estos procesos «sin retaliaciones políticas».
Según Escobar, los dos procesos de paz que se adelantan en el departamento —con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano y el Frente Comuneros del Sur— son los más avanzados del país. Como ejemplo, destacó la entrega de armas y la concentración de 99 integrantes de los Comandos de Frontera en una zona rural de La Hormiga, Putumayo.
El mandatario también rechazó los señalamientos que lo relacionan con decisiones militares o con un supuesto favorecimiento a grupos armados. Afirmó que un gobernador no dirige operaciones de guerra ni define objetivos militares, funciones que corresponden exclusivamente a las Fuerzas Militares y la Policía.
Además, defendió la política de paz territorial impulsada en Nariño, señalando que busca combinar seguridad con inversión social mediante:
- sustitución voluntaria de cultivos ilícitos;
- fortalecimiento de la presencia del Estado;
- desarrollo de infraestructura;
- ampliación del acceso a servicios básicos.
Entre los resultados mencionados por el gobernador están la reducción de homicidios en municipios como Tumaco, la destrucción de material de guerra entregado por grupos en diálogo, la erradicación voluntaria de más de 12.000 hectáreas de cultivos ilícitos y una disminución de los desplazamientos forzados en el departamento.
La solicitud se produce después de las tensiones registradas durante la campaña presidencial, cuando De La Espriella acusó públicamente a Escobar de presuntas presiones políticas en Nariño, afirmaciones que el gobernador rechazó y calificó de infundadas y estigmatizantes.


