St. Gallen pagó el precio de enfrentar a Benfica en el Da Luz y la goleada borró el mérito histórico de la ida
St. Gallen vivió la noche más cruel del fútbol europeo en el Estadio da Luz de Lisboa: llegar con la ventaja del 2-1 conseguida en casa una semana antes y salir con una goleada de 5-0 que no solo los eliminó sino que destruyó completamente la imagen de equipo competitivo que habían proyectado en Suiza. El conjunto suizo había protagonizado uno de los resultados más sorprendentes de la fase clasificatoria de la Europa League al vencer a Benfica en casa con goles de Baldé y Tom Gall, y llegó al Estadio da Luz con la ilusión legítima de quien sabe que tiene una ventaja real para defender. Sin embargo la calidad individual de Vangelis Pavlidis y la intensidad del juego de las Águilas en su estadio fue absolutamente imposible de contrarrestar para un equipo que en papel y en recursos es muy inferior al gigante portugués.
Lo que más duele para el fútbol suizo en esta eliminación es el contraste brutal entre los dos partidos de la serie: en casa St. Gallen fue valiente, organizado y efectivo para conseguir uno de los mejores resultados de su historia reciente en competencias europeas, pero en Lisboa no tuvo ninguna respuesta ante la presión y la calidad de Benfica que los aplastó desde el primer minuto sin darles tiempo de reaccionar. La eliminación de la Europa League cierra prematuramente la aventura continental del club de St. Gallen para esta temporada y el equipo tendrá que conformarse con competir en la Super League suiza donde deberá recuperar el buen nivel mostrado en la ida ante Benfica para seguir siendo protagonista a nivel doméstico durante el resto de la temporada 2026-27.




