La Fiscalía General de la Nación dio a conocer nuevas evidencias dentro del proceso que involucra a la empresa Lili Pink y a sus presuntos propietarios, señalados de participar en una red de contrabando y lavado de activos.
De acuerdo con el ente acusador, la investigación apunta a que la compañía habría sido utilizada como fachada para legalizar dinero proveniente de actividades ilícitas, mediante un esquema que operaba tanto en Colombia como en el exterior.
Pruebas recopiladas por la Fiscalía
Entre los principales elementos probatorios revelados se encuentran interceptaciones telefónicas, documentos contables y movimientos financieros que evidenciarían operaciones irregulares.
Según la Fiscalía, se detectó el uso de empresas ficticias y testaferros para simular transacciones comerciales legales, así como la circulación de altas sumas de dinero sin justificación económica clara. Las autoridades estiman que los movimientos sospechosos podrían superar los 700.000 millones de pesos.
Así funcionaría el esquema
La hipótesis del caso indica que la red habría importado mercancía de manera irregular para luego comercializarla a través de canales formales. Posteriormente, mediante facturación falsa y triangulación de recursos, el dinero ingresaba al sistema financiero con apariencia de legalidad.
Además, se identificaron posibles vínculos con estructuras internacionales, lo que amplía el alcance de la investigación.
Medidas judiciales y avance del caso
En el marco del proceso, las autoridades han ejecutado órdenes de captura, allanamientos e incautaciones de bienes relacionados con la investigación.
Aunque la empresa continúa operando, actualmente se encuentra bajo medidas judiciales mientras avanza el proceso penal. Hasta el momento, no se han emitido condenas, por lo que los implicados mantienen la presunción de inocencia.



