La Fiscalía General de la Nación decidió no suspender, por ahora, las órdenes de captura contra 29 integrantes del Clan del Golfo, entre ellos su máximo jefe, alias “Chiquito Malo”, pese a la solicitud presentada por el Gobierno Nacional dentro del proceso de diálogo sociojurídico que adelanta con esa estructura armada.
La determinación fue adoptada por la fiscal general, Luz Adriana Camargo, quien señaló que la suspensión de las medidas judiciales no será automática y dependerá del cumplimiento de varios compromisos por parte del grupo ilegal. Entre las condiciones exigidas están el cese de actividades criminales, el respeto a los derechos humanos y la entrega de menores reclutados.
La petición del Ejecutivo buscaba facilitar el traslado de los integrantes del autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia hacia las denominadas Zonas de Ubicación Temporal, previstas para comenzar el próximo 25 de junio como parte de los acercamientos con el Gobierno del presidente Gustavo Petro.
Sin embargo, la Fiscalía aclaró que antes de aplicar cualquier beneficio judicial deberá verificarse que existan garantías reales de cumplimiento dentro del proceso de paz. Por esta razón, las órdenes de captura seguirán vigentes mientras se realiza la evaluación correspondiente.
La decisión ha generado nuevas reacciones en medio del debate nacional sobre la política de “Paz Total” y los alcances de los diálogos con grupos armados ilegales en Colombia.




