Entre el 17 y el 19 de abril de 2026, la región del Valle de Tenza vivió una experiencia sin precedentes con la realización de su primer Festival Turístico, un espacio que reunió a 17 municipios con el propósito de fortalecer la integración regional, visibilizar su riqueza cultural y dinamizar la economía local. La sede principal fue Garagoa, que durante tres días se convirtió en el epicentro de actividades culturales, comerciales y recreativas que atrajeron a propios y visitantes.
Uno de los ejes centrales del evento fue la Feria Expoempresarial, donde emprendedores y productores de distintos municipios tuvieron la oportunidad de exhibir y comercializar alimentos, artesanías y servicios turísticos. Esta vitrina no solo impulsó el consumo local, sino que también permitió generar contactos, abrir mercados y posicionar productos tradicionales de la región.
La agenda incluyó una variada programación enfocada en el turismo activo y de naturaleza. La travesía ciclística convocó a decenas de participantes que recorrieron rutas estratégicas del territorio, destacando los paisajes y la geografía del Valle de Tenza. Asimismo, las caminatas ecológicas y las experiencias de parapente en Pachavita ofrecieron alternativas para quienes buscan aventura y contacto con el entorno natural, resaltando el potencial turístico de la región.
El festival también integró exhibiciones de motocicletas y vehículos antiguos, actividades que captaron la atención de los asistentes y complementaron la oferta recreativa del evento. Estos espacios permitieron atraer públicos diversos, fortaleciendo el carácter incluyente de la iniciativa.
La cultura fue protagonista. Presentaciones musicales encabezadas por artistas nacionales, junto a agrupaciones locales, llenaron de ritmo y tradición cada jornada. Danzas, muestras artísticas y expresiones folclóricas permitieron resaltar la identidad cultural del Valle de Tenza y fortalecer el sentido de pertenencia entre sus habitantes.
La gastronomía, por su parte, se convirtió en otro gran atractivo. Productos típicos como las mantecadas y el pan de yuca fueron protagonistas, deleitando a los visitantes y reafirmando la riqueza culinaria de la región.
Este primer festival deja un balance positivo y abre la puerta a futuras ediciones, consolidándose como una estrategia clave para posicionar al Valle de Tenza como un destino turístico emergente en Boyacá.




