Estados unidos hizo una gran copa del mundo

Estados Unidos demostró que el fútbol llegó para quedarse en Norteamérica pese a la dolorosa eliminación

Más allá del golpe final ante Bélgica, la Copa del Mundo de Estados Unidos debe leerse con perspectiva y el balance es más positivo de lo que el marcador del último partido sugiere. El equipo de Pochettino llegó a cuartos de final de su propio Mundial por primera vez desde 2002, superó la fase de grupos como líder invicto con victorias ante Paraguay y Australia, y llenó estadios con una afición que vivió el torneo con una intensidad que sorprendió al mundo entero. El SoFi Stadium de Los Ángeles, el AT&T Stadium de Dallas y el MetLife Stadium de Nueva York registraron llenos históricos con hinchas estadounidenses que empezaron a entender y amar el fútbol de una manera que hace una década era impensable.

Jugadores como Christian Pulisic, Weston McKennie y el propio Balogun demostraron que la generación dorada del fútbol americano tiene talento real para competir en el máximo nivel, y la organización del torneo fue elogiada universalmente como la mejor de la historia de los Mundiales. El legado de este campeonato para el fútbol estadounidense va más allá de los resultados: millones de niños que vieron a su selección competir en casa con este nivel de pasión ya están en las escuelas de fútbol soñando con jugar el Mundial de 2030 o 2034. La semilla que este torneo plantó en el país más poderoso del mundo podría cambiar el fútbol global en las próximas décadas de una manera que todavía es difícil de dimensionar.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest