La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó oficialmente el 3 de septiembre de 2026 que Timor-Leste ha eliminado el tracoma como problema de salud pública. El anuncio convierte al país en el 33.º del mundo y el cuarto de la Región del Sudeste Asiático de la OMS en recibir esta validación. Además, el reconocimiento tiene una importancia regional: Timor-Leste era el último país del Sudeste Asiático donde el tracoma había sido identificado o considerado sospechoso como un problema de salud pública.
El logro representa un avance significativo en la lucha contra una enfermedad infecciosa que puede provocar lesiones progresivas en los ojos y, después de infecciones repetidas durante años, terminar causando discapacidad visual o ceguera. Sin embargo, detrás de la noticia existe un detalle importante: el caso de Timor-Leste no corresponde exactamente a una década de campañas masivas de medicamentos y cirugías contra el tracoma. La evidencia disponible muestra una historia diferente, basada principalmente en investigaciones epidemiológicas, vigilancia, búsqueda activa de casos y fortalecimiento de la capacidad del sistema sanitario para detectar y tratar posibles casos.
¿Qué es el tracoma y por qué es tan importante?
El tracoma es una enfermedad ocular infecciosa causada por la bacteria Chlamydia trachomatis. Se transmite principalmente mediante el contacto con secreciones de los ojos y la nariz de personas infectadas. También puede propagarse indirectamente a través de las manos, ropa, ropa de cama y determinadas superficies, además de algunas especies de moscas que entran en contacto con esas secreciones.
El problema aparece especialmente cuando una persona sufre infecciones repetidas durante varios años. Estas infecciones pueden provocar cicatrices en la parte interna del párpado. Con el tiempo, las pestañas pueden comenzar a crecer hacia dentro y rozar continuamente la superficie del ojo. Esta condición, conocida como triquiasis tracomatosa, puede causar dolor, lesiones en la córnea y finalmente pérdida irreversible de la visión si no se trata.
La enfermedad está estrechamente relacionada con condiciones sociales y ambientales. La falta de acceso adecuado al agua, el saneamiento insuficiente, la higiene deficiente y las viviendas con alta concentración de personas pueden facilitar su transmisión. Por esta razón, el combate contra el tracoma no depende únicamente de la atención médica, sino también de las condiciones de vida de las comunidades.
La OMS considera al tracoma la principal causa infecciosa de ceguera en el mundo. Según los datos actualizados por la organización en septiembre de 2026, alrededor de 1,9 millones de personas viven con ceguera o discapacidad visual relacionada con el tracoma, mientras que unos 92 millones de personas viven en zonas endémicas y permanecen en riesgo de sufrir ceguera causada por la enfermedad.
El camino de Timor-Leste hacia la validación
La historia de Timor-Leste es particular porque las investigaciones no demostraron la existencia de una transmisión del tracoma a niveles que justificaran una intervención masiva.
Entre 2015 y 2017, se realizaron diferentes investigaciones para determinar cuál era realmente la situación epidemiológica del país. Los estudios incluyeron exámenes oculares a niños en la isla de Atauro, revisiones de pacientes que acudían a servicios oftalmológicos, investigaciones en hospitales de referencia y servicios distritales de salud ocular, además de búsquedas activas de casos en comunidades consideradas potencialmente susceptibles.
Una de las investigaciones más relevantes fue una búsqueda casa por casa que incluyó 110 hogares en comunidades que habían sido consideradas potencialmente afectadas. Los investigadores tampoco encontraron signos de tracoma que indicaran una transmisión significativa. En 2016, además, una evaluación rápida de ceguera evitable no encontró evidencia de la enfermedad.
Estos resultados llevaron a los investigadores a una conclusión importante: no había suficiente evidencia para justificar la realización de grandes encuestas poblacionales destinadas a medir una prevalencia de tracoma, porque los datos disponibles indicaban que la enfermedad no estaba presente a niveles que representaran un problema de salud pública.
Una década de vigilancia más que de tratamientos masivos
Aquí es necesario hacer una precisión sobre la descripción inicial de la noticia.
Aunque podría resumirse el proceso como una década de esfuerzos para eliminar el tracoma, no es correcto afirmar que Timor-Leste pasó una década realizando campañas masivas de antibióticos y cirugías contra la enfermedad.
La propia International Coalition for Trachoma Control señala que, debido a que la enfermedad activa no alcanzó niveles que requirieran una intervención poblacional, el país no tuvo que implementar los componentes poblacionales de la estrategia SAFE recomendada por la OMS.
La estrategia SAFE es el principal enfoque internacional para eliminar el tracoma en zonas donde sí existe transmisión significativa. Su nombre corresponde a cuatro componentes: cirugía (Surgery), antibióticos (Antibiotics), limpieza facial (Facial cleanliness) y mejoras ambientales (Environmental improvement). Estos elementos buscan tratar las fases avanzadas de la enfermedad, reducir la infección y mejorar las condiciones que favorecen su transmisión.
En Timor-Leste, por el contrario, el desafío principal consistió en demostrar mediante evidencia científica que el país no presentaba una transmisión del tracoma que justificara este tipo de intervención masiva y, al mismo tiempo, mantener la capacidad sanitaria necesaria para detectar casos individuales.
Ese matiz hace que el reconocimiento de la OMS sea especialmente interesante: la eliminación de una enfermedad como problema de salud pública no siempre ocurre mediante una gran campaña de tratamiento. En determinados contextos, puede ser necesario demostrar mediante vigilancia rigurosa que la enfermedad no está circulando a niveles relevantes y establecer mecanismos para evitar que vuelva a convertirse en un problema.
Nuevas investigaciones reforzaron la evidencia
La investigación no terminó con los estudios realizados entre 2015 y 2017.
Posteriormente se obtuvieron nuevas evidencias. Entre 2022 y 2023, un estudio analizó anticuerpos contra Chlamydia trachomatis en niños pequeños y encontró resultados compatibles con poca o ninguna transmisión reciente del tracoma. Estos datos fueron posteriormente reforzados por una encuesta nacional integrada de enfermedades tropicales desatendidas realizada en 2025.
Uno de los datos más importantes de este último proceso fue el análisis de 4.949 muestras de niños de entre 1 y 5 años, procedentes de los 13 municipios de Timor-Leste. Los resultados no encontraron evidencia de transmisión en un nivel que requiriera una intervención específica contra el tracoma.
Este estudio nacional fue una pieza fundamental para completar el expediente científico presentado ante la OMS.
La validación, por tanto, no se basó únicamente en la ausencia de casos observados durante algunos años. Se construyó mediante diferentes fuentes de información y varios periodos de vigilancia que permitieron evaluar la situación epidemiológica del país.
¿Qué significa exactamente «eliminado como problema de salud pública»?
La expresión utilizada por la OMS es importante.
Cuando la organización habla de «eliminación como problema de salud pública», no está afirmando necesariamente que jamás pueda aparecer un caso individual de tracoma en el país.
La definición internacional establece determinados niveles de prevalencia que deben mantenerse por debajo de los umbrales establecidos, además de exigir que exista un sistema sanitario capaz de identificar y tratar nuevos casos de triquiasis tracomatosa si aparecen.
Esto significa que la vigilancia no desaparece después de la validación.
Timor-Leste mantendrá la capacidad para identificar y tratar casos individuales de triquiasis y otras enfermedades oculares. El país cuenta con servicios especializados en el National Eye Centre del Hospital Nacional Guido Valadares, en Dili, y también dispone de servicios de extensión hacia otros municipios.
La vigilancia del tracoma también será integrada en los sistemas nacionales existentes para enfermedades y enfermedades tropicales desatendidas. De esta manera, las autoridades podrán detectar rápidamente cualquier señal que pudiera indicar un cambio en la situación epidemiológica.
Un reconocimiento que trasciende las fronteras de Timor-Leste
El anuncio también tiene un significado regional.
Antes de esta validación, Timor-Leste era el último país de la Región del Sudeste Asiático de la OMS donde el tracoma había sido considerado conocido o sospechoso como problema de salud pública. Con la decisión de septiembre de 2026, el tracoma ya no constituye un problema de salud pública en ningún país de la región que haya tenido antecedentes o sospechas de endemicidad.
Timor-Leste se convirtió así en el cuarto país de la región validado por la OMS y en el 33.º país del mundo en alcanzar este hito. La lista mundial incluye países de África, Asia, Oriente Medio, el Pacífico y América.
La OMS también señala que los países de la región que no pasaron por un proceso de validación no necesariamente tienen el mismo historial epidemiológico: varios nunca tuvieron antecedentes de tracoma endémico y, por lo tanto, no necesitaban solicitar esta validación.
Un problema mundial que todavía no está resuelto
El caso de Timor-Leste llega en un momento en que la lucha contra el tracoma continúa en diferentes partes del mundo.
Aunque 33 países ya han sido validados por la OMS, la enfermedad todavía afecta a poblaciones de algunas de las regiones más vulnerables del planeta. En 2025, por ejemplo, 47,4 millones de personas recibieron antibióticos contra el tracoma y 98.829 personas recibieron cirugía para tratar fases avanzadas de la enfermedad, de acuerdo con los datos reportados a la OMS.
Estos números muestran que la eliminación alcanzada por Timor-Leste no significa que el problema haya desaparecido mundialmente.
La OMS mantiene como objetivo global la eliminación del tracoma como problema de salud pública para 2030, dentro de la hoja de ruta para las enfermedades tropicales desatendidas. El objetivo internacional se centra en reducir la transmisión y las consecuencias de la enfermedad hasta niveles en los que deje de representar un problema de salud pública.
La importancia del agua, el saneamiento y la higiene
Una de las principales lecciones que deja el caso de Timor-Leste es que el control del tracoma está relacionado con mucho más que el tratamiento de los pacientes.
La enfermedad está vinculada a factores como el acceso limitado al agua, el saneamiento deficiente y las condiciones de higiene. Por ello, los programas internacionales de eliminación combinan las intervenciones médicas con mejoras ambientales y acciones destinadas a reducir las condiciones que favorecen la transmisión.
Timor-Leste continuará desarrollando programas más amplios relacionados con el acceso al agua, el saneamiento y la higiene, mientras mantiene la vigilancia específica del tracoma dentro de su sistema sanitario.
El siguiente desafío: conservar lo conseguido
La validación de la OMS marca el cierre de una etapa, pero no significa que las autoridades puedan abandonar la vigilancia.
El principal reto ahora es mantener las condiciones que permitieron alcanzar este resultado y garantizar que el sistema sanitario pueda identificar rápidamente cualquier caso futuro.
Para ello, Timor-Leste seguirá fortaleciendo sus servicios oftalmológicos, incluyendo la capacidad para realizar cirugía de triquiasis, ampliar la atención especializada fuera de la capital y mejorar el personal dedicado a la salud ocular. Estas acciones forman parte de una estrategia nacional más amplia de salud ocular.
El país recibió además un reconocimiento oficial de la OMS durante la 79.ª sesión del Comité Regional de la OMS para el Sudeste Asiático, celebrada en Dili en septiembre de 2026. La ministra de Salud de Timor-Leste, Élia A. A. dos Reis Amaral, recibió el reconocimiento por la eliminación del tracoma como problema de salud pública.
Un logro basado en evidencia
La historia de Timor-Leste ofrece un ejemplo particular dentro de la lucha mundial contra las enfermedades tropicales desatendidas. Mientras que en otros países la eliminación del tracoma ha requerido grandes campañas de antibióticos, cirugías y mejoras ambientales, en Timor-Leste la evidencia disponible mostró que la transmisión nunca alcanzó niveles que justificaran una intervención poblacional de ese tipo.
Por eso, su proceso estuvo marcado principalmente por investigaciones epidemiológicas, vigilancia, búsqueda activa de casos y fortalecimiento de los servicios sanitarios. Los resultados obtenidos durante varios años fueron posteriormente respaldados por investigaciones serológicas y por la encuesta nacional realizada en 2025.
La validación oficial de la OMS confirma que Timor-Leste ha alcanzado los criterios internacionales para que el tracoma deje de ser considerado un problema de salud pública en su territorio. Al mismo tiempo, el país mantendrá sistemas de vigilancia y atención para evitar que la enfermedad vuelva a convertirse en una amenaza.
El resultado también completa un importante capítulo para el Sudeste Asiático: con Timor-Leste, todos los países de la región donde el tracoma había sido identificado o sospechado como un problema de salud pública cuentan ahora con la validación correspondiente de eliminación. El desafío continúa a escala mundial, con la meta de avanzar hacia la eliminación del tracoma como problema de salud pública antes de 2030.


