En Ipiales Iglesia de Ipiales llama a la solidaridad tras terremoto

Monseñor José Saúl Grisales expresó su cercanía con las comunidades afectadas por el movimiento telúrico y pidió seguir las recomendaciones oficiales.

El fuerte terremoto registrado este lunes 10 de agosto en Colombia generó preocupación en diferentes regiones del país y llevó a las autoridades y organismos de socorro a activar acciones de atención y seguimiento. Ante esta situación, la Iglesia Católica se pronunció con un mensaje de esperanza, oración y solidaridad dirigido especialmente a las comunidades que enfrentan momentos de incertidumbre tras el movimiento telúrico.

En Ipiales y otros municipios de la región, monseñor José Saúl Grisales, obispo de la Diócesis de Ipiales, expresó su cercanía con las familias que puedan haberse visto afectadas por la emergencia.

El religioso invitó a mantener la calma y a fortalecer la unión entre las comunidades, especialmente en momentos en los que el temor y la preocupación pueden generar incertidumbre entre la población.

Unidad

El llamado del obispo también estuvo dirigido a acompañar a quienes atraviesan situaciones de angustia, dolor o pérdida como consecuencia del terremoto. Desde la Iglesia se insistió en que, frente a una emergencia, la solidaridad debe convertirse en una herramienta para ayudar a las personas que más lo necesitan. Asimismo, se pidió a la ciudadanía actuar con responsabilidad y evitar la difusión de rumores o información que no haya sido confirmada por las autoridades.

La recomendación es consultar únicamente los canales oficiales y atender las instrucciones entregadas por los organismos de socorro y las entidades encargadas de la gestión del riesgo. La Iglesia recordó que en este tipo de situaciones la información responsable también contribuye a reducir el temor y permite que las comunidades puedan responder de manera organizada.

Esperanza

El mensaje pastoral incluyó una invitación a mantener la oración por las personas fallecidas, heridas, desaparecidas y damnificadas que dejó la emergencia. También se pidió acompañar a las familias que enfrentan momentos difíciles y brindarles apoyo emocional y material en la medida de las posibilidades de cada comunidad.

La Conferencia Episcopal de Colombia manifestó igualmente su cercanía con las poblaciones afectadas por el terremoto y llamó al país a responder con generosidad ante la emergencia. Para la Iglesia, una situación de esta magnitud debe recordar la importancia de reconocerse como una sola familia y de actuar de manera conjunta frente al dolor.

En diferentes regiones del país, las comunidades religiosas han expresado su disposición para contribuir con las acciones de apoyo, siempre de manera coordinada con las autoridades. En Ipiales, el llamado de monseñor Grisales cobra especial importancia ante la necesidad de mantener la tranquilidad y fortalecer los lazos de solidaridad entre vecinos y familias. La invitación es a no actuar desde el miedo, sino desde la responsabilidad, la unidad y el acompañamiento a quienes puedan requerir ayuda.

Mientras continúan las labores de evaluación de la emergencia, la Iglesia pidió mantener la fe y la esperanza como elementos para afrontar los momentos difíciles El mensaje también busca recordar que la atención de una emergencia no depende únicamente de las instituciones, sino de la capacidad de las comunidades para apoyarse mutuamente.

Desde la Diócesis de Ipiales se reiteró así el llamado a permanecer unidos, escuchar a las autoridades y tender la mano a quienes hoy enfrentan las consecuencias del movimiento telúrico. La Iglesia pidió que la solidaridad se mantenga durante las próximas horas y días, especialmente con las familias que puedan necesitar acompañamiento. En medio de la incertidumbre, el mensaje es mantener la calma, fortalecer la fe y actuar con responsabilidad para superar juntos las dificultades generadas por el terremoto.

De izquierda a derecha: Monseñor José Saul Grisales y los sacerdote, Germán Mauricio Martínez y Carlos chapi.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest