El silencio comienza a abrirse paso sobre las aguas de la Laguna de La Cocha. Allí, en uno de los ecosistemas más emblemáticos del sur de Colombia, reconocido como humedal de importancia internacional, se vive una transformación histórica: el paso de motores de combustión a tecnología eléctrica en las embarcaciones que recorren este santuario natural.
Esta iniciativa, que avanza como prueba piloto, no solo representa un cambio técnico, sino un acto consciente de respeto por la biodiversidad. La reducción de residuos contaminantes en el agua, la mejora en la calidad del aire y la disminución del ruido marcan un antes y un después en la relación entre el turismo, la pesca y el entorno natural.
Evaluar
La subsecretaria de Gestión Ambiental, Jhoana Delgado, explicó que este proceso permitirá evaluar impactos clave para su futura expansión:
“Se trata de una primera fase piloto con importantes beneficios ambientales. Estamos analizando su alcance para proyectar una implementación a mayor escala en el territorio”.
Además de su impacto ecológico, esta transición busca fortalecer las actividades económicas de las comunidades locales bajo un enfoque sostenible. Durante esta etapa se estudian variables como eficiencia, autonomía y costos, con el propósito de garantizar que la adopción de energías limpias también represente oportunidades reales para los operadores.
Realidad
Desde el territorio, Juan Carlos Josa, lanchero de Asotransguamuez, destacó el significado de este avance:“Este cambio antes parecía lejano, pero hoy es una realidad. Pasar de motores de dos tiempos a eléctricos es un paso necesario para cuidar la laguna y asegurar su conservación”.
Este proceso se desarrolla gracias al trabajo articulado entre la Alcaldía de Pasto, a través de la Secretaría de Gestión Ambiental, y Cedenar S.A. E.S.P., consolidando una apuesta conjunta por la sostenibilidad.
La transición energética en La Cocha no solo protege un ecosistema estratégico, sino que posiciona a Pasto como referente nacional en innovación ambiental, demostrando que es posible armonizar el desarrollo económico con la conservación de la vida.




