El Madrid no se rinde y apuesta todo al Clásico del 10 de mayo
Tras la dolorosa eliminación de la Champions League ante el Bayern Múnich, el Real Madrid se aferra a La Liga como única salvación de una temporada que amenaza con cerrar sin ningún título. Con nueve puntos de desventaja y seis jornadas por jugar, los blancos necesitan una actuación perfecta y que el Barcelona tropiece, algo que el propio Arbeloa reconoció con valentía: “Lo sentiré el día que perdamos el título, mientras eso no ocurra, seguiremos luchando por él”.
El partido definitivo que puede cambiar el destino de la Liga será el Clásico del 10 de mayo en el Camp Nou, donde una victoria del Madrid recortaría la brecha y abriría la puerta a un final de temporada de infarto. Si el Barcelona gana ese día, podría proclamarse campeón matemáticamente con tres jornadas por disputar. Para los merengues, todo pasa esta noche por ganar al Betis, ya que cualquier tropiezo dejaría el título prácticamente sentenciado a favor del conjunto de Hansi Flick.




