Perú vive hoy una jornada electoral decisiva para elegir a su próximo presidente en un escenario de alta fragmentación. Tras una década de inestabilidad política y múltiples cambios de mando, los centros de votación reportan una asistencia masiva. Los sondeos a boca de urna sugieren una contienda cerrada entre una facción conservadora alineada con políticas externas de línea dura y opciones de centro-izquierda que buscan reformas sociales profundas.



