Con un balance altamente positivo y una amplia participación de realizadores, espectadores y gestores culturales, el Festival Internacional de Cine en las Montañas concluyó su duodécima edición, reafirmándose como uno de los encuentros cinematográficos más importantes del Eje Cafetero y un espacio dedicado a impulsar el cine independiente, la formación audiovisual y el intercambio cultural. Durante cinco días, el evento convirtió a los municipios de Salento y Filandia en escenarios donde el séptimo arte dialogó con el paisaje, la memoria y la identidad de la región.
La programación reunió producciones nacionales e internacionales, cortometrajes, documentales, largometrajes y obras de nuevos realizadores que encontraron en el festival una plataforma para compartir sus historias con el público. Además de las proyecciones, el encuentro ofreció conversatorios, talleres, clases magistrales y espacios de formación orientados a fortalecer el talento audiovisual emergente y promover el intercambio de conocimientos entre cineastas, estudiantes y aficionados al cine.
Uno de los aspectos más destacados de esta edición fue el fortalecimiento de las actividades académicas, que permitieron a los asistentes conocer de cerca los procesos de creación cinematográfica, desde la escritura de guiones hasta la dirección, la fotografía y la producción audiovisual. Estos espacios consolidan el compromiso del festival con la formación de nuevas generaciones de realizadores y con el crecimiento de la industria audiovisual en Colombia.
Los organizadores resaltaron que el evento continúa creciendo no solo en número de participantes, sino también en el impacto que genera sobre el territorio. La presencia de visitantes provenientes de diferentes regiones del país y del exterior impulsó la actividad turística, hotelera, gastronómica y comercial de Salento y Filandia, demostrando cómo la cultura puede convertirse en un motor de desarrollo económico para las comunidades locales.
El festival también mantuvo su apuesta por acercar el cine a distintos públicos mediante funciones abiertas, actividades para niños y jóvenes y espacios de encuentro entre realizadores y espectadores. Esta interacción permitió que las obras proyectadas generaran reflexiones sobre temas sociales, ambientales, culturales y humanos, fortaleciendo el papel del cine como herramienta de diálogo y transformación social.
Otro de los elementos que distingue al Festival Internacional de Cine en las Montañas es su estrecha relación con el entorno natural del Quindío. Las proyecciones y actividades se desarrollan en escenarios rodeados por el paisaje cafetero, creando una experiencia que combina el disfrute del cine con el patrimonio ambiental y cultural de la región. Esta identidad ha permitido que el certamen se diferencie de otros encuentros cinematográficos del país y fortalezca su reconocimiento a nivel nacional e internacional.
A lo largo de sus doce ediciones, el festival ha consolidado una comunidad de realizadores, productores, estudiantes y amantes del cine que encuentran en este espacio una oportunidad para visibilizar nuevas narrativas y fomentar la circulación de producciones independientes. Su crecimiento ha contribuido a posicionar al Quindío como un territorio donde la cultura y el turismo se complementan para impulsar iniciativas creativas y fortalecer la economía cultural.
Con el cierre de la edición 2026, el Festival Internacional de Cine en las Montañas ratifica su compromiso con la promoción del talento audiovisual, la formación artística y el acceso democrático a la cultura. El balance positivo alcanzado durante esta versión demuestra que el evento continúa consolidándose como un referente del cine independiente en Colombia y como un escenario donde las historias encuentran un espacio para conectar con el público en medio de uno de los paisajes más emblemáticos del país.




