El dólar baja a $3.751 y el desempleo cayó al 9,1 % en enero: dos señales positivas en medio de la tormenta iraní

Colombia amaneció este jueves 5 de marzo con dos noticias económicas que contrastan con la tensión global generada por el conflicto en Medio Oriente. Por un lado, la Tasa Representativa del Mercado del dólar registró este jueves una corrección a la baja, ubicándose en 3.751 pesos, una reducción de más de 45 pesos frente a los 3.797 pesos del miércoles 4 de marzo, cuando el conflicto en Irán había empujado la divisa al alza. Este movimiento refleja que los mercados internacionales comenzaron a asimilar el choque inicial del conflicto y que los inversionistas están moderando sus posiciones de riesgo después de la volatilidad de los primeros días de la semana.

La segunda buena noticia llegó desde el DANE, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, que publicó los datos de empleo del mes de enero de 2026. La tasa de desempleo nacional se ubicó en el 9,1 por ciento en el primer mes del año, el nivel más bajo registrado para ese mes en toda la historia estadística disponible del país. El dato supera las proyecciones de los analistas, que estimaban una tasa de entre el 9,5 y el 9,8 por ciento, y representa una reducción de 0,7 puntos porcentuales frente al 9,8 por ciento registrado en enero de 2025. Las ciudades con mayor generación de empleo en el mes fueron Bogotá, Medellín y Barranquilla, reflejando la dinámica del sector servicios y el turismo en el inicio del año.

El petróleo WTI, referencia del crudo colombiano, cotizaba este jueves alrededor de los 75,82 dólares por barril según los datos publicados por el portal Colombia.com, una cifra que sigue por encima del umbral de equilibrio fiscal del gobierno pero que refleja una moderación frente a los picos de la semana anterior, cuando el conflicto iraní impulsó los precios hacia los 82 dólares. Los analistas de Bancolombia y de Corficolombiana señalaron en sus notas de esta mañana que la estabilización del precio del petróleo entre 70 y 80 dólares sería un escenario manejable para las finanzas colombianas, mientras que una escalada sostenida por encima de los 90 comenzaría a generar presiones inflacionarias que compliquen la política monetaria del Banco de la República.

El precio del café colombiano en el mercado internacional se mantiene en niveles históricamente altos, con la libra cotizando alrededor de los 3,23 dólares según los datos del jueves, lo que continúa siendo una fuente de ingresos extraordinarios para los más de 540.000 hogares cafeteros del país. La Federación Nacional de Cafeteros informó que la producción de enero de 2026 fue de 1,3 millones de sacos de 60 kilos, un incremento del 7 por ciento frente a enero de 2025, lo que indica que la recuperación de la caficultura colombiana después de los años afectados por el fenómeno de La Niña continúa su trayectoria positiva. Estos datos contribuyen a una imagen de la economía cafetera que va en la dirección correcta.

El índice MSCI Colcap, principal indicador bursátil de Colombia, cerró el miércoles 4 de marzo en 2.175,68 puntos, recuperando parte de las pérdidas del martes cuando cayó un 3,37 por ciento. La recuperación parcial del índice refleja que los inversionistas están comenzando a distinguir entre los sectores que se benefician del alza del petróleo, como Ecopetrol, y los que sufren el impacto del dólar alto, como los conglomerados financieros e importadores. Ecopetrol sigue siendo la acción más seguida por los inversionistas colombianos y su comportamiento en las próximas semanas dependerá fundamentalmente de si el conflicto en Medio Oriente se prolonga o si se abren canales de negociación diplomática que moderen la tensión en el Estrecho de Ormuz.

En el frente de las finanzas públicas, el exministro de Hacienda José Manuel Restrepo advirtió este miércoles que incluso con el petróleo por encima de 100 dólares, el efecto positivo en los ingresos del Estado no sería suficiente para cerrar el déficit fiscal proyectado de 32 billones de pesos para 2026. Su análisis subraya que Colombia necesita reformas estructurales en la recaudación tributaria y en la eficiencia del gasto público para consolidar las finanzas del Estado en el mediano plazo, independientemente del ciclo de los commodities. Esta reflexión cobra especial relevancia en la antesala de las elecciones del 8 de marzo, cuando los colombianos elegirán a los congresistas que deberán debatir y aprobar esas reformas en los próximos cuatro años.

El panorama económico del jueves 5 de marzo tiene, en suma, luces y sombras. El dólar bajando, el desempleo en mínimos históricos y el café en niveles extraordinarios son señales alentadoras. El déficit fiscal, la presión inflacionaria del conflicto iraní y la volatilidad de los mercados financieros son las sombras que obligan a la cautela. Colombia llega a la semana electoral con una economía que, como siempre, depende demasiado de los vaivenes de los mercados internacionales y de un ciclo de commodities que puede cambiar de dirección sin previo aviso. La tarea del próximo gobierno, que el 8 de marzo comienza a definirse con las elecciones al Congreso, será justamente construir una economía más resistente a esos choques externos.

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