El Procurador General de la Nación, Gregorio Eljach Pacheco, señaló que recuperar el espíritu de las regiones y de las provincias es una deuda que tenemos la responsabilidad de saldar, y para lo cual se puede aplicar una herramienta institucional como lo es el ‘Diálogo para Construir Consensos’, que nos permitiría “lograr la unidad nacional con base en la Constitución de 1991″.
Así lo dijo el jefe del Ministerio Público durante el acto de conmemoración de los 35 años de la Constitución Política de 1991, organizado por la Gobernación del Atlántico y la Región Administrativa y de Planificación Caribe, RAP Caribe, en Barranquilla.
En su intervención, denominada ‘Autonomía territorial en la Constitución: el régimen provincial de descentralización a debate’, anunció que, en concordancia con esa propuesta, en las últimas horas expidió una resolución interna en la cual organizó en regiones territoriales el nivel central de la Procuraduría.
Al presentar sus reflexiones en torno a la autonomía territorial, Eljach Pacheco señaló que es necesaria la consolidación de las regiones como entidades territoriales de primer orden, para lo cual valdría la pena “discutir la posibilidad de transformar las actuales Regiones Administrativas y de Planificación, hoy instancias de coordinación voluntaria, en entidades territoriales plenas”.
Propuso también la activación real del régimen provincial, donde las “provincias podrían asumir competencias actualmente fragmentadas entre municipios pequeños sin capacidad técnica, recuperando así la escala intermedia que Orlando Fals Borda identificó como las más adecuada para una gestión pública eficaz y cercana simultáneamente”.
El Procurador planteó una reforma fiscal territorial que acompañe la transformación político – administrativa, y sostuvo que valdría la pena discutir la incorporación efectiva de los territorios indígenas y afrodescendientes en este nuevo mapa, “no como categorías residuales sino como entidades territoriales con plena capacidad de articulación con las regiones y provincias en que se insertan”.
Puntualizó que “la autonomía territorial no es un asunto meramente técnico de distribución de competencias entre niveles de gobierno, es en última instancia una cuestión sobre el tipo de democracia que un país aspira a construir.




