“El ‘Diablo’ y la nueva ola de violencia que sacude a Buenaventura”

El miedo es el único habitante constante en Buenaventura. A pesar de los esfuerzos de la ‘paz total’ del gobierno Petro con ‘los Shottas’ y ‘los Espartanos’, el puerto vive bajo una calma aparente que se rompe con susurros y miradas de soslayo. En sus calles, que zigzaguean entre el ladrillo y el mar, el peligro es real: un marzo sangriento dejó 20 muertos y balaceras que no perdonan ni a culpables ni a inocentes. El horror alcanzó su punto máximo con el hallazgo en Juanchaco de un cuerpo desmembrado, un lúgubre eco de las ‘casas de pique’ que hace diez años marcaron la memoria del puerto y que hoy vuelven a sembrar el pánico.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest