EL DERECHO Y LA IMPORTANCIA DEL VOTO

Por: Luis Eduardo Solarte Pastás

La Carta Política de 1991 establece el derecho de todo ciudadano a emitir su voto cuando se realicen elecciones para elegir a sus  autoridades y representantes a las corporaciones públicas. Este acto de ejercer el sufragio, constitucionalmente debe realizarse de una manera libre, independiente y secreta. 

El emitir el voto, sin lugar a dudas, es el acto más sublime donde las mujeres y los hombres son enteramente iguales; lo mismo vale el voto del Presidente de la República que el voto del más pobre campesino en el lugar más remoto del país. 

Lastimosamente, poco han hecho nuestros gobiernos y la sociedad misma para inculcar al pueblo que el votar es la manera de manifestar nuestra dignidad, libertad y autonomía. Y todo esto se consigue acudiendo a las urnas electorales a depositar nuestro voto con responsabilidad y por respeto a nosotros mismos.

Una gran parte de nuestra población carece del conocimiento real de lo que significa su voto en un proceso eleccionario, debido a la falta de formación, capacitación e información para el ciudadano con la finalidad de que comprenda lo trascendental que es ejercer su derecho al voto y así tener la oportunidad de asumir lo público como propio.

Este 31 de mayo se eligen al nuevo Presidente de la República. Y, es la ocasión propicia para que los colombianos elijamos a persona de comprobada honorabilidad, trayectoria pública y privada y, sobre todo, con principios éticos, morales y cristianos con la finalidad de que no interpongan sus intereses individuales a los intereses colectivos.

Si procedemos de esa manera es posible empezar a atacar esa vieja clase política que ha encontrado en los cargos de elección popular su forma de subsistencia, sin que realmente les importe la vida de quienes los eligió y el pueblo al cual manifiesta representar.

Seamos conscientes que lo que va a suceder mañana, “no es una votación cualquiera, no es una votación como las demás porque este no es un momento cualquiera en la vida de Colombia”.

“Es el momento vital de la vida de la República, en donde se juega su destino más alto y en donde se toma la decisión de entre ser una Nación independiente, libre, con oportunidades de desarrollo o hundirse en el marasmo de la corrupción definitiva, o renunciar a sus posibilidades de progreso para convertirse en un país alejado de la democracia”.   

La suerte del país y, en especial, de Nariño, está en nosotros mismos si queremos y anhelamos un mejor presente y un futuro promisorio en paz, con una auténtica y real justicia social y equidad. Por, consiguiente, no hay lugar para el abstencionismo electoral y a una mala elección de la cual tengamos que arrepentirnos después.   

Sin embargo, esperemos que las campañas políticas que se están adelantando por los distintos candidatos, no sólo sirvan para dar a conocer sus propuestas viables y realizables, sino también para concientizar a los ciudadanos y ciudadanas sobre la importancia que tiene su voto para el fortalecimiento de una verdadera democracia

Así que este 31 de mayo se vote por la persona que personifique la renovación política, la honestidad, la conciencia y la convicción de un cambio para Nariño y, por ende, para Colombia.

solarpastas@hotmail.com

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