El bolsillo de los pastusos en riesgo

Christian Benítez Ramírez

El gremio panadero decidió que a partir del 22 de noviembre el pan costará 400 pesos debido al incremento en los precios de la materia prima para la elaboración de los productos derivados del trigo, y es que para ellos era la solución más acertada, ya que la otra era despedir a sus empleados o por el contrario la economía de sus negocios se vendría al piso.

Ahora los perjudicados seremos la ciudadanía en general quienes consumimos este producto que se ha convertido en parte fundamental de la canasta familiar; y es que no son “solo $50”, el aumento es el doble de su valor, si antes las familias más vulnerables adquirían 5 panes por mil, bueno en ocasiones seis ahora tendrán que conformarse por ese mismo valor con 2 panes, si acaso tres.

Y ni hablar de las familias numerosas, quienes ahora tendrán que apañárselas con menos cantidad de producto e igual cantidad de hambre. Si antes los habitantes de calle, pedían para un pan y uno sencillamente les regalaba para dos, ahora nos lo pensaremos el doble para al menos darles para uno.

Muchos dirán que el incremento no es alto, pero si hacemos cuentas y suponemos que como yo adquirimos 2.000 pesos de pan diarios, que son 10 o 12 panes, ahora tendré que adquirir $4.000 para poder solventar esa misma cantidad, esto quiere decir que a la semana pase de gastar $14.000 a $28.000. Y si continuamos así y llegamos a un año los costos para mi caso pasarían de $672.000 a $1.344.000, así que el aumento para nada es poco.

La economía de los pastusos se verá realmente afectada, por ello nos toca buscar otras alternativas más económicas que nos permitan reemplazar este producto, bueno para quienes tenemos la posibilidad, pero para quienes este pan era la única comida diaria lo lamentaran mucho más, ya que este no necesitaba ningún proceso adicional, sencillamente pasaba del estante a su mesa y el precio se acomodaba a sus necesidades.

No estoy juzgando la decisión a la que llegó el gremio panadero, simplemente estoy bosquejando el panorama que nos espera a muchos, entiendo sus razones para llegar a estas instancias, y es que ellos también serán afectados, porque el incremento del costo de pan si bien es una solución para mantener sus procesos económicos, esto hará que sus ventas bajen, ya que todos no tenemos el mismo poder adquisitivo y ese será otro gran problema.

Finalmente, y después de expresar esta reflexión frente al panorama que nos espera, y que no es culpa del gremio ni tampoco el nuestro, me surgen diversos interrogantes en relación a cómo hacerle frente a esta problemática sin que se perjudiquen estos dos sectores. Y es que lo que propicio esta inconveniente, son las grandes causas de fondo, entre estas, los pocos campos de trigo en Colombia, los Tratados de Libre Comercio, la dependencia de importación de la materia prima para elaborar este producto y la carencia de políticas económicas que incentiven la producción y el consumo regional.

Por: Christian Benítez Ramírez

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