Además de la inseguridad, el incremento en costos de transporte, combustible y tiquetes aéreos comienza a generar nuevas dificultades para el turismo en la capital nariñense.
Viajar hacia Pasto se ha vuelto más costoso durante los últimos meses, situación que termina alejando a muchos visitantes nacionales que anteriormente escogían a Nariño como destino turístico.
Empresarios aseguran que el impacto económico ya se siente en hoteles, agencias de viaje y actividades recreativas de la región.



