La líder de la Iglesia de la Unificación, Han Hak-ja, de 83 años, fue condenada este lunes a dos años de prisión por un tribunal de Seúl, tras ser declarada culpable de delitos relacionados con corrupción y financiación política.
El caso está relacionado con la entrega de regalos de lujo a Kim Keon Hee, esposa del entonces presidente surcoreano Yoon Suk Yeol. Según la sentencia, estos obsequios buscaban conseguir favores políticos y aumentar la influencia de la organización religiosa.
La investigación también determinó que Han estuvo involucrada en la entrega de 100 millones de wones a un antiguo legislador cercano al gobierno de Yoon. El tribunal consideró que la organización utilizó recursos económicos para intentar influir en la política del país.
La fiscalía había solicitado una condena mucho mayor, de 13 años de prisión, pero el tribunal impuso una pena de dos años teniendo en cuenta, entre otros factores, la edad y el estado de salud de Han. Su detención fue suspendida temporalmente hasta el 2 de septiembre.
La Iglesia de la Unificación rechazó la interpretación del tribunal y anunció que apelará la decisión, mientras que Han ha negado las acusaciones. El caso ha generado un fuerte debate en Corea del Sur sobre la relación entre organizaciones religiosas, dinero e influencia política.




