Día de la Madre, estratos populares

Por: Manuel Eraso Cabrera

Ismael Botina popular maestro Buchón, te tocó celebrar el día impuesto por el “Mercado capitalista y salvaje”, el Día de las Madres, que mejor debería llamarse el día del “Chupe”, por cuanto los comerciantes de licores lo consideran “bendito”, ya que es el comienzo de temporada, algo así como poner a funcionar el taxímetro en la venta de aguardiente y toda clase de licores. Se levanta la bandera para los consumidores del licor bendito.

A buscar regalos que hagan feliz a Mamá: bulto de carbón- ya que el gas está por las nubes-, juego de ollas y sartenes, nevera de mil pies, traperos, escobas, atados de cebolla; todos los utensilios y productos de la canasta familiar, que le hacen falta a la reina del hogar.

El día comienza con la visita de los hijos, nueras, yernos, mozos y mozas de los entenados. Abrazo va y abrazo viene.

Los nietos se trepan a las camas a jugar pelota, los sardinos se aplastan a chatear por celular y nadie se comide a preparar el almuerzo de mamá.

Es la propia homenajeada la que se tercia el delantal para preparar el almuerzo de la familia completa. Nadie se comide ayudarle, ni siquiera a lavar trastes.

Al medio día mama grita: ¡a comer…! nadie acude, la mesa queda tendida, porque al otro lado ya se prendió la fiesta con los vecinos que convirtieron la casa en cantina.

Música a todo volumen con rancheras y temas despechados. Alguien se acordó que toca ir al cementerio a darle serenata a la madre muerta. Guitarras y acordeones al campo santo. El consumo de trago es alarmante. Entre lágrimas y sollozos, viene la primera pelea entre maridos celosos y mujeres alebrestadas.

Llega la policía y se carga a los borrachos. A buscar defensores públicos que saquen a maridos y nueras del calabozo.

La reina del hogar le toca lidiar con resignación y amor de madre. Feliz día mamá.

Tan especial es la celebración, que las alcaldías y policía se reúnen con anterioridad en consejos especiales de seguridad para enfrentar la celebración.

El pueblo soberano lo disfruta, es una costumbre propia de la clase popular y es respetable.

Algunos hijos más consientes llevan a la reina del hogar a disfrutar una vez al año a restaurante, donde tienen que esperar que les sirvan el almuerzo a las cinco de la tarde.

Como quiera que sea, madre solo hay una y toca festejarla como dios manda,

Feliz día Madre querida, siempre estarás con tus hijos ya sea en el cielo o en la cocina.

Que suene la música ecuatoriana con sus canciones lastimeras… y beba Genoveva y chupe Guadalupe, que comenzó el año que marcará el consumo de licores.

Así ha sido y así será… porque madre solo hay una… cariñito santo, … que permanezca en esta tierra como estampita siquiera…

En un mes, vendrá el día del padre, frio como tempano de hielo… medias y pañuelos.

viejomanolo1@hotmail.com

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