En un alarmante episodio que refleja la creciente violencia contra líderes indígenas en Colombia, la Organización de Resguardos Indígenas del Pueblo Awá del Pacífico Oripap ha denunciado un ataque contra Luis Enrique Pai, reconocido líder indígena y exgobernador del Resguardo Chingüirito Mira. El hecho ocurrió el pasado jueves, cuando Pai se desplazaba en un vehículo por la zona rural del municipio de Tumaco, en el departamento de Nariño.
Según el relato de Oripap, aproximadamente a las 11:30 a.m., el vehículo en el que viajaba el líder indígena fue interceptado por un hombre armado que abrió fuego en repetidas ocasiones. Afortunadamente, gracias a la pronta intervención del personal de protección que lo acompañaba, Pai resultó ileso. Sin embargo, el ataque ha generado un profundo rechazo y preocupación entre las comunidades indígenas del área, quienes ven en este hecho una amenaza directa a la seguridad y estabilidad de sus líderes.
Llamado a la justicia
“Las Autoridades Tradicionales indígenas del pueblo Awá asociadas a Oripap rechazamos el atentado del cual acaba de ser víctima nuestro compañero y líder indígena. Exigimos que estos hechos sean esclarecidos”, manifestó un vocero de la organización. Este llamado a la justicia se produce en un contexto donde la violencia sistemática contra líderes sociales e indígenas ha aumentado de manera alarmante, especialmente en regiones afectadas por la presencia de grupos armados y el narcotráfico.
Luis Enrique Pai ha sido un ferviente defensor de los derechos de su comunidad y ha trabajado incansablemente para promover el bienestar del pueblo Awá. Su trayectoria incluye no solo su papel como gobernador del Resguardo Chingüirito Mira, sino también como representante legal de ORIPAP, donde ha luchado por la protección de su territorio y su cultura. La gravedad del ataque resalta no solo el riesgo que enfrentan los líderes indígenas, sino también la necesidad urgente de medidas efectivas para garantizar su seguridad. La comunidad Awá, profundamente arraigada en su territorio, ha sido históricamente vulnerable a la violencia y el desplazamiento forzado. El asesinato y la intimidación de líderes indígenas son tácticas que buscan desmantelar la organización social y política de estos pueblos, debilitando su resistencia ante la explotación de sus tierras y recursos.




