El esperado revolcón en la cúpula militar anunciado por el presidente Gustavo Petro en diciembre de 2025 aún no ha sido oficializado debido a que el decreto correspondiente no ha sido firmado, lo que mantiene a los nuevos altos mandos en una situación de incertidumbre institucional.
Desde el 29 de diciembre del año pasado, cuando el Gobierno presentó los cambios en el alto mando de las Fuerzas Militares, el decreto que formaliza los nombramientos sigue sin la firma presidencial, lo que impide que los oficiales designados puedan asumir completamente sus funciones.
Qué sucede con los nombramientos
Fueron ocho los cambios programados, que incluían los principales cargos de mando en el Comando General de las Fuerzas Militares, el Ejército Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC). Sin embargo, sin la firma de Petro, estos cargos aún no están formalizados, lo que significa que los comandantes no pueden emitir órdenes oficiales ni firmar documentos con respaldo legal.
Los efectos de la falta de firma
La ausencia de la firma presidencial no solo retrasa la ratificación formal de las designaciones, sino que también ha generado inquietud dentro de las fuerzas militares y expertos en seguridad. Aunque los oficiales ya han sido anunciados y ejercen algunas funciones, sus decisiones carecen de plena validez jurídica hasta que el decreto sea oficializado.
Fuentes consultadas señalan que el documento, conocido internamente como un decreto interno del Gobierno, permite que cada comandante asuma jurídicamente sus responsabilidades, y sin él, la institucionalidad puede verse afectada si se presentaran situaciones que requieran decisiones legales importantes.
Contexto y preocupaciones
Este retraso ocurre en un momento de preocupación por la seguridad nacional y hechos de violencia, lo que ha intensificado el escrutinio sobre la consolidación de la cúpula militar. La renovación del alto mando fue anunciada como una estrategia del Gobierno para fortalecer la seguridad en todo el país, pero la falta de formalización de los nombramientos genera incertidumbre tanto en el ámbito militar como en la opinión pública.

