Indignados se mostraron defensores de los derechos humanos del departamento, por los infructuosos diálogos territoriales para la paz que en el sur occidente colombiano tuvieron como escenarios el piedemonte y la costa pacífica nariñense.
“Al tiempo que el gobierno nacional y departamental conversaban con altos mandos del Eln para alcanzar la supuesta paz, integrantes de esa misma organización se fortalecían territorialmente en los municipios de Linares, Samaniego, Ipiales y Los Andes – Sotomayor entre otros municipios de la región donde ahora, la violencia se recrudeció”, expresó el dirigente social y defensor de los derechos humanos Alberto Montilla.
A la vez dijo a DIARIO DEL SUR que los más de $8.000 millones aportados por todos los colombianos, fueron despilfarrados al entregarlos a los más de 200 disidentes del Eln que hacen parte del reducto insurgente ‘Comuneros del Sur’.
Además subrayó que en junio del 2025, al cierre de la séptima sesión de la mesa de co-construcción de paz entre el Gobierno Nacional y ‘Comuneros del Sur’ se conocieron algunos anuncios que, aunque representaban supuestos avances importantes hacia un presunto acuerdo, despertaron muchas dudas.
“Esa disidencia que delinque desde hace más de 30 años en el departamento de Nariño y que según la Fuerza Pública cuenta con aproximadamente 237 integrantes, sigue acechando en los municipios de la cordillera nariñense, especialmente en la zona de Abades. Es por eso que ahora, las violentas arremetidas entre disidentes del Eln y de las Farc, siguen alterando la tranquilidad ciudadana, tal como ocurrió en los recientes desplazamientos en los municipios de Linares y Los Andes -Sotomayor”, afirmó.
A la vez indicó que en mayo del 2024, los autodenominados disidentes ‘Comuneros del Sur’ se separaron del Eln para iniciar un presunto proceso de paz territorial con el Gobierno Petro. En ese entonces, los alzados en armas dijeron que el Eln no respetaba su autonomía para avanzar en un proceso a nivel local.
Y es por eso que ahora mantiene disputas territoriales para la siembra de coca y la producción de alcaloides con disidencias del frente ‘Franco Benavides’ de las Farc.



