La reestructuración de la planta de personal de Las Ceibas Empresas Públicas de Neiva (EPN) se encuentra en el centro de un debate público luego de los cuestionamientos formulados por la exempleada Xiomara Rojas, quien hizo público un pronunciamiento tras la terminación de su vínculo laboral. La mujer, que permaneció cinco años como trabajadora oficial de la entidad, expresó su desacuerdo con las decisiones adoptadas durante el proceso administrativo y anunció que acudirá a las instancias legales que considere pertinentes. Hasta el momento, las afirmaciones corresponden exclusivamente a su versión y no existe un pronunciamiento oficial de la empresa frente a estos señalamientos.
Según manifestó Rojas, antes de su desvinculación habría enfrentado, presuntamente, situaciones de acoso laboral, intimidación y persecución dentro de la entidad. Sin embargo, esas circunstancias no han sido establecidas por una autoridad competente y hacen parte de las denuncias públicas realizadas por la exempleada.
De acuerdo con su relato, la empresa le notificó que la terminación de su contrato obedecía a la supresión del cargo que ocupaba dentro de una reorganización administrativa. No obstante, sostuvo que esa explicación le genera dudas, pues considera que la entidad reportaría resultados financieros favorables y, al mismo tiempo, adelantó una modificación de la planta de personal.
La denunciante afirmó que la reforma habría contemplado la eliminación de dos cargos ocupados por profesionales activos, además de otras cuatro plazas que, según indicó, permanecían vacantes por jubilación. Paralelamente, aseguró que se autorizó la creación de 36 nuevos empleos de carácter operativo, entre ellos obreros, fontaneros, operarios y conductores, así como un cargo de subdirector técnico. También señaló que, presuntamente, fue modificado el régimen laboral de la contadora de la empresa para convertirla en trabajadora oficial. Ninguna de estas afirmaciones ha sido corroborada por una autoridad competente.
Rojas también planteó que, en su percepción, su salida podría guardar relación con la actividad de control ciudadano que desarrolla su esposo, Johan Steed Ortiz, quien ha formulado cuestionamientos públicos sobre la administración municipal y sobre EPN. Esa hipótesis corresponde únicamente a su apreciación y no existe una decisión judicial o administrativa que establezca tal relación.



