La región del Cauca atraviesa una grave situación de seguridad tras un atentado ocurrido a finales de abril que dejó más de 20 muertos, en su mayoría civiles. Grupos armados ilegales, especialmente disidencias de las FARC, continúan ejerciendo control territorial, generando miedo entre la población.
Los habitantes denuncian abandono del Estado y falta de protección, mientras el hecho ha aumentado la tensión política a pocas semanas de las elecciones presidenciales.




