La tragedia provocada por los terremotos en Venezuela continúa agravándose. A más de 72 horas de los sismos, las posibilidades de encontrar sobrevivientes bajo los escombros disminuyen significativamente, mientras la cifra oficial de fallecidos sigue aumentando y ya supera las 1.450 personas, según los últimos reportes.
En las zonas más afectadas, especialmente en el estado de La Guaira, familiares y voluntarios han expresado su frustración por la lentitud en algunas labores de rescate y la falta de maquinaria pesada para remover escombros. Incluso, grupos de ciudadanos han realizado protestas para exigir mayor apoyo de las autoridades.
A pesar de que la denominada «ventana crítica» de 72 horas prácticamente se ha cerrado, los equipos de emergencia nacionales e internacionales mantienen las operaciones de búsqueda, aferrándose a la posibilidad de hallar personas con vida, como ocurrió recientemente con el rescate de un niño de 11 años entre los escombros.
Además, organismos internacionales advierten que el número de víctimas podría seguir aumentando, mientras decenas de miles de personas permanecen desaparecidas o desplazadas por el desastre. La ayuda humanitaria internacional continúa llegando al país para apoyar las labores de rescate y asistencia a los damnificados.



