Corazón roto: 1 de cada 3 trabajadores se toma días libres para superarlo

En un momento en el que las empresas hablan cada vez más de salud mental y bienestar, el estudio plantea una pregunta incómoda pero relevante: ¿están las organizaciones preparadas para reconocer que el desamor también afecta al rendimiento?

Las empresas se enfrentan a una nueva conversación sobre salud emocional, estigma y flexibilidad tras una ruptura sentimental.

Un nuevo estudio revela que las rupturas sentimentales no solo afectan la vida personal, sino también el rendimiento profesional. Según el Informe sobre el Permiso por Desamor de Zety®1 de cada 3 trabajadores ha pedido la baja por enfermedad o ha utilizado días de vacaciones para recuperarse de una ruptura.

Aunque el llamado “permiso por desamor”, días libres formales para afrontar una separación, no es una política habitual en la mayoría de las empresas, los datos muestran que los empleados ya están tomando medidas por su cuenta, muchas veces sin apoyo específico y de manera discreta.

El impacto del desamor en el trabajo

La encuesta, realizada a 1.020 empleados, revela que:

  • El 43% afirma que una ruptura afectó negativamente a su productividad o capacidad de concentración.
  • El 38% reporta menor motivación o compromiso laboral.
  • El 33% ha utilizado días de baja o vacaciones para recuperarse emocionalmente.
  • El 25% reconoce que su asistencia o puntualidad se vio afectada.
  • El 23% señala dificultades para tomar decisiones o resolver problemas.
  • El 17% afirma que el desamor impactó en sus relaciones profesionales.

Estos resultados evidencian que la carga emocional de una ruptura puede traducirse en menor rendimiento, dificultades en la toma de decisiones y tensiones en la dinámica de equipo.


Diferencias por edad y género

El estudio también detecta diferencias significativas según el perfil del empleado:

  • El 36% de los hombres ha tomado tiempo libre tras una ruptura, frente al 28% de las mujeres.
  • La Generación Z (47%) y los millennials (45%) son los grupos más propensos a ausentarse, seguidos por la Generación X (31%) y los baby boomers (11%).

Estos datos sugieren que las rupturas afectan de manera distinta según la etapa vital y el contexto generacional.


¿Existe demanda de un permiso formal?

El debate sobre el permiso por desamor está ganando relevancia:

  • 1 de cada 3 trabajadores (33%) cree que las empresas deberían ofrecer un permiso específico tras una ruptura.
  • El 43% afirma que probablemente lo utilizaría si estuviera disponible.
  • Sin embargo, el 65% reconoce que se sentiría incómodo solicitándolo por miedo a ser juzgado o sufrir consecuencias negativas.

Esto apunta a una tensión clara: existe necesidad, pero el estigma en torno a la salud emocional sigue presente en el entorno laboral.


¿Cuánto tiempo consideran necesario?

Ante la pregunta sobre cuántos días de descanso remunerado necesitarían tras una ruptura:

  • 1 día (33%)
  • 2 días (27%)
  • 3 días (22%)
  • 4 o más días (18%)

La mayoría considera que un breve periodo de descanso sería suficiente para recuperar la concentración y retomar el ritmo laboral.


La flexibilidad como solución práctica

Más allá de un permiso formal, los empleados valoran especialmente medidas de apoyo flexible:

  • Trabajo remoto (31%)
  • Horarios flexibles (31%)
  • Mayor privacidad (26%)
  • Ajustes en plazos o carga de trabajo (23%)

Estos resultados indican que pequeños cambios organizativos pueden ayudar a mitigar el impacto emocional sin comprometer la productividad a largo plazo.


Metodología

La encuesta fue realizada por Zety® a través de Pollfish el 5 de enero de 2026 a una muestra representativa de 1.020 empleados en Estados Unidos. El estudio analizó el impacto de las rupturas sentimentales en el entorno laboral, la percepción del permiso por desamor y las medidas de apoyo más valoradas.

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