Santo Domingo. República Dominicana mantiene durante 2026 una estrategia nacional para contener la presencia del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, mediante jornadas de fumigación, eliminación de criaderos, descacharrización y educación sanitaria. Las acciones se han intensificado en distintas comunidades del país como parte de la campaña “Ganémosle al Dengue”, que busca reducir los espacios donde el mosquito puede reproducirse y disminuir el riesgo de transmisión.
El Ministerio de Salud Pública informó recientemente que las intervenciones continúan a través de las Direcciones Provinciales de Salud y las Áreas de Salud, con brigadas que recorren diferentes sectores para intervenir viviendas, espacios comunitarios y posibles focos de reproducción del vector. La estrategia no se limita a la aplicación de insecticidas: las autoridades insisten en que la eliminación de recipientes que acumulan agua es una de las medidas fundamentales para cortar el ciclo de reproducción del mosquito.
Una campaña que alcanza a miles de comunidades
La magnitud de las acciones desplegadas durante 2026 muestra que el control del dengue se ha convertido en una tarea sostenida a escala nacional. Según datos presentados por el Ministerio de Salud en julio, las jornadas preventivas habían alcanzado a más de 1,1 millones de personas, con intervención en más de 6.000 sectores y alrededor de 502.228 viviendas en todo el territorio dominicano.
Las brigadas también habían realizado 17.047 fumigaciones y eliminado 61.295 criaderos de mosquitos, además de desarrollar cientos de miles de acciones preventivas y actividades de educación comunitaria. Dentro de estas intervenciones se incluyeron tratamientos con BTI-Abate y aplicaciones de cloro destinadas a combatir las larvas presentes en recipientes utilizados para almacenar agua.
Uno de los datos que refleja la importancia de revisar los depósitos domésticos es que las autoridades inspeccionaron 482.159 tanques de almacenamiento de agua y encontraron larvas en 44.057 de ellos. Los recipientes positivos fueron intervenidos para interrumpir el desarrollo del mosquito antes de que pudiera completar su ciclo.
La fumigación es solo una parte de la estrategia
Aunque las imágenes de brigadas recorriendo barrios con equipos de fumigación son una de las expresiones más visibles de la campaña, el control del dengue requiere medidas adicionales.
El Aedes aegypti deposita sus huevos principalmente en recipientes donde existe agua estancada. Por esta razón, las autoridades dominicanas recomiendan revisar periódicamente patios, solares y alrededores de las viviendas para eliminar botellas, latas, neumáticos, envases y otros objetos que puedan convertirse en pequeños depósitos de agua.
Los tanques y otros recipientes destinados a almacenar agua también requieren especial atención. Salud Pública recomienda mantenerlos correctamente tapados y limpiarlos periódicamente, además de aplicar las medidas indicadas por las autoridades sanitarias para evitar que se conviertan en criaderos.
En este sentido, la descacharrización cumple un papel fundamental. El término hace referencia a la eliminación de objetos y residuos que pueden acumular agua y convertirse en lugares apropiados para la reproducción del mosquito.
La situación también se observa en La Romana
Las acciones no se concentran únicamente en Santo Domingo. En agosto, la Dirección Provincial de Salud Pública de La Romana desarrolló jornadas de fumigación en sectores de La Romana Oeste, INVI, Don Juan y Pica Piedra, en Villa Hermosa.
Las autoridades provinciales pidieron a los habitantes colaborar con las brigadas, mantener limpios patios y solares y eliminar o cubrir adecuadamente los recipientes capaces de acumular agua.
La directora provincial de Salud Pública, Carmen Jiménez, también señaló un punto importante: la fumigación por sí sola no elimina el riesgo de dengue. La intervención debe acompañarse de la eliminación de criaderos para conseguir un efecto más duradero sobre la población del mosquito.
¿Por qué preocupa el mosquito Aedes aegypti?
El dengue es una enfermedad viral transmitida principalmente por la picadura de mosquitos infectados, especialmente Aedes aegypti. El insecto puede reproducirse en pequeñas cantidades de agua acumulada alrededor de las viviendas, lo que convierte los entornos domésticos en un punto importante de prevención.
La enfermedad puede provocar fiebre, dolor de cabeza intenso, dolor detrás de los ojos, dolores musculares y articulares y otros síntomas. En determinados casos puede evolucionar hacia formas graves que requieren atención médica.
Por eso, las campañas de salud pública buscan actuar antes de que se produzca una transmisión extensa: reducir la cantidad de mosquitos y, sobre todo, evitar que las larvas encuentren lugares donde desarrollarse.
El factor climático y la temporada de mayor riesgo
Las condiciones ambientales desempeñan un papel relevante en la proliferación de los mosquitos. Las temperaturas cálidas y la disponibilidad de recipientes con agua pueden favorecer el ciclo reproductivo del Aedes aegypti, especialmente cuando existen problemas de acumulación de residuos o almacenamiento de agua sin protección.
Sin embargo, es importante precisar que las autoridades dominicanas presentan estas acciones como una estrategia permanente, y no únicamente como una respuesta a un supuesto “brote estival”. La campaña “Ganémosle al Dengue” se desarrolla durante todo el año y contempla fumigación, eliminación de criaderos, educación comunitaria y vigilancia epidemiológica.
Por ello, más que tratarse exclusivamente de una reacción ante una temporada concreta, las medidas forman parte de un programa continuo de prevención.
El papel de las familias resulta determinante
Las autoridades sanitarias dominicanas han insistido en que el trabajo de las brigadas necesita el respaldo de las comunidades. Una vivienda puede ser un punto de reproducción del mosquito incluso después de que una brigada haya realizado una fumigación en la zona.
Por esta razón, Salud Pública recomienda:
- Eliminar recipientes que puedan acumular agua.
- Mantener limpios patios, solares y alrededores de las viviendas.
- Tapar correctamente los tanques y depósitos de agua.
- Revisar periódicamente neumáticos, botellas, latas y otros objetos abandonados.
- Limpiar los recipientes destinados al almacenamiento de agua.
- Permitir el acceso de las brigadas sanitarias durante los operativos.
- Consultar a un centro de salud ante síntomas compatibles con dengue.
Estas medidas buscan impedir que los mosquitos encuentren condiciones adecuadas para reproducirse y, de esa manera, complementar las acciones de fumigación.
Una batalla que requiere participación comunitaria
El panorama actual muestra que el control de plagas relacionado con el dengue no depende exclusivamente de los equipos que recorren las calles con máquinas de fumigación. La eliminación de criaderos, la vigilancia de los depósitos de agua y la participación de los residentes son componentes esenciales de la estrategia.
La experiencia de las jornadas realizadas en República Dominicana demuestra además la escala que puede alcanzar una campaña de prevención: millones de personas pueden beneficiarse de intervenciones coordinadas, pero la reducción del riesgo depende de que las acciones se mantengan después de que las brigadas abandonen cada sector.
En agosto, el Ministerio de Salud volvió a llamar a la población a eliminar los posibles criaderos y mantener los espacios domésticos en condiciones que dificulten la reproducción del Aedes aegypti.
Así, República Dominicana mantiene una ofensiva que combina fumigación, descacharrización, tratamiento de criaderos, educación y vigilancia sanitaria, con el objetivo de reducir la circulación del mosquito transmisor y evitar que el dengue genere una mayor presión sobre las comunidades y los servicios de salud.




