conocimiento

Tenía conocimiento…pero no rendición.Entendía…pero no obedecía.Quería seguir a Jesús……pero le costaba dejar su vida atrás.El problema no era creer…A veces el mayor obstáculo… somos nosotros mismos.A veces pensamos que el problema es no creer, pero la historia de Nicodemo nos muestra algo más profundo. El creía en Jesús, lo buscaba, lo reconocía como maestro venido de Dios. Sin embargo, iba de noche, con dudas, con temores, con una fe que aún no se atrevía a dar el paso completo.Y ahí es donde nos vemos reflejados. Porque no siempre el obstáculo es la falta de fe, sino nosotros mismos: nuestros miedos, nuestro orgullo, nuestras inseguridades, nuestra necesidad de controlar todo antes de confiar plenamente en lo que Dios nos pide.Creer en Jesús no es solo reconocer quién es Él, sino permitir que transforme nuestro corazón. Nicodemo tuvo que escuchar algo difícil: «es necesario nacer de nuevo». Es decir, dejar atrás lo que somos para convertirnos en lo que Dios sueña.¿Cuántas veces creemos, pero no avanzamos? ¿Cuántas veces sabemos la verdad, pero seguimos escondiéndonos «de noche»?El mayor obstáculo no siempre está afuera. A veces está dentro de nosotros: en ese temor a cambiar, en esa resistencia a rendirnos, en esa voz que nos dice que no estamos listos.Pero Dios no espera perfección, espera disposición.Hoy, como Nicodemo, podemos acercarnos a Jesús tal como somos, pero no para quedarnos igual, sino para dejarnos transformar. Porque cuando dejamos de ser nuestro propio obstáculo, empezamos a vivir la fe de verdad.🙏🏾❤️

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest