La Copa del Mundo 2030 romperá todos los esquemas conocidos y se convertirá en el torneo más extraordinario desde el punto de vista logístico y simbólico que ha organizado la FIFA. El formato es inédito: seis países de tres continentes diferentes organizarán conjuntamente un Mundial por primera vez en la historia. España, Portugal y Marruecos serán los anfitriones principales donde se disputará la gran mayoría de los partidos, pero Argentina, Uruguay y Paraguay también recibirán un partido inaugural cada uno como homenaje al centenario de la primera Copa del Mundo disputada en Uruguay en 1930. El Estadio Centenario de Montevideo, donde se jugó la primera final mundial hace exactamente un siglo, abrirá el torneo con el partido inaugural de la selección uruguaya cerrando así el círculo más perfecto que el fútbol podría imaginar.
Las sedes confirmadas pintan un torneo de dimensiones colosales: España aportará 11 estadios incluyendo el Santiago Bernabéu, el Camp Nou y el Metropolitano de Madrid, el Estadio La Cartuja de Sevilla y el San Mamés de Bilbao entre otros. Portugal llevará tres estadios con el Da Luz y el José Alvalade de Lisboa y el Dragão de Oporto, mientras Marruecos construyó seis nuevos estadios encabezados por el monumental Gran Estadio Hassan II de Casablanca que será el más grande del mundo con capacidad para más de 100.000 espectadores. El número de selecciones participantes todavía no está definido entre 48 y una posible ampliación a 64, y la sede de la final tampoco ha sido anunciada oficialmente. Lo que sí está claro es que el Mundial 2030 tendrá un componente emocional sin precedentes al celebrar 100 años de la competición más importante del planeta regresando simbólicamente al lugar donde todo empezó.




