El Comité Internacional de la Cruz Roja, Comité Internacional de la Cruz Roja, lanzó este 12 de mayo una de las alertas más graves de los últimos años sobre la situación de orden público en Colombia. Según el organismo, el país atraviesa “la peor crisis humanitaria de la última década”, marcada por el recrudecimiento de la violencia armada, desplazamientos masivos, confinamientos de comunidades y aumento de desapariciones. El informe del CICR señala que los grupos armados ilegales están intensificando acciones como ataques con explosivos y drones, reclutamiento de menores, instalación de minas antipersonal y amenazas contra comunidades rurales. Las regiones más golpeadas continúan siendo zonas como Catatumbo, Cauca, Chocó y Nariño. Entre las cifras más alarmantes del balance humanitario se destacan: Más de 58.000 personas desplazadas en los primeros meses del año. Cerca de 86.000 personas confinadas por enfrentamientos armados. Un aumento del 145 % en víctimas por artefactos explosivos. Crecimiento de ataques contra misiones médicas y personal de salud. El jefe de la delegación del CICR en Bogotá advirtió que muchas comunidades están “atrapadas en medio del fuego cruzado” y denunció un deterioro del respeto al Derecho Internacional Humanitario. La alerta coincide con una nueva escalada de atentados y combates en distintas regiones del país, especialmente en el suroccidente colombiano y el Catatumbo, donde las disputas entre disidencias de las FARC, ELN y otras estructuras armadas han provocado asesinatos, desplazamientos y ataques con explosivos. Además, organismos internacionales advierten que Colombia sigue siendo uno de los países con mayor número de desplazados internos en el mundo debido al conflicto armado y la violencia criminal.




