El país cumple un mes desde el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto, una tragedia que dejó más de 300 personas fallecidas y alrededor de 4.500 heridas. Ahora la emergencia entra en una nueva etapa: la reconstrucción de viviendas, carreteras, escuelas y otras infraestructuras afectadas.
El Gobierno ha planteado un ambicioso proceso de recuperación que podría superar los 30 billones de pesos y extenderse durante varios años. Sin embargo, el desafío económico es enorme porque Colombia también enfrenta dificultades fiscales. Las autoridades tendrán que decidir cómo distribuir los recursos entre la reconstrucción y las demás necesidades del país




