
La controversia por la fiesta organizada por cabecillas criminales en la cárcel de Itagüí, en la que se presentaron, incluso, artistas musicales como Nelson Velásquez, desató un intenso cruce de declaraciones entre figuras políticas de primer nivel en Colombia. En especial, por la postura del candidato presidencial Iván Cepeda, que le habría hecho el quite a condenar los hechos en mención. Cepeda, con un polémico mensaje calificó de “hipócritas” a los que, según él, solo ahora se escandalizan por la fiesta en la prisión de Itagüí, tras años de tolerar crímenes más graves. “HIPOCRESÍA. Ahora los amigos y las amigas de toda la vida de los jefes de las ‘oficinas’ y ‘clanes’ están escandalizados por la fiesta en una cárcel”, dijo Cepeda en la primera parte de su publicación. “Pero cuando compraron tierras y ordenaron masacres no se escandalizaban. Hipócritas disfrazados de gente honorable”, acotó el congresista en su publicación. Este término causó una fuerte respuesta de la aspirante presidencial Claudia López, que a través de su perfil de X no dudó en responderle al aspirante presidencial, que desató una ola de comentarios por lo que sería su intención de minimizar el hecho. “HIPOCRESÍA anunciar que en su segundo gobierno ‘sí van a luchar contra la corrupción’ ‘venga de donde venga’ y no ser capaz ni siquiera de condenar un acto de corrupción y complicidad criminal tan evidente”, expresó López en su cuenta de X, en el que centró la respuesta a su contendor en lo que sería su intención de no condenar lo sucedido, como ya lo había expresado en declaraciones anteriores. Pero los señalamientos de la exalcaldesa de Bogotá no se quedaron ahí, fue más allá y detalló la gravedad de lo sucedido y criticó la negativa de Cepeda a condenar el hecho. “Y además decir que de él no esperen esa condena porque sería una declaración contra ‘la paz’. Patético”, remarcó López en las redes sociales, en respuesta a lo que dijo Cepeda a los medios en un evento de campaña en Bucaramanga, celebrado el viernes 10 de abril. En este, Cepeda reiteró su rechazo a condenar públicamente el episodio, pues priorizó la defensa del proceso de paz que se adelanta con las estructuras que dominan no solo Medellín y el Valle de Aburrá, sino que también tienen presencia en Bogotá. “De mí no esperen declaraciones contra la paz”, declaró.




