Catar, que sufrió en el primer tiempo y se recuperó en el segundo, hizo historia al conseguir su primer punto en el Mundial, con un empate agónico 1-1 contra Suiza en San Francisco.
El Grupo B del torneo comenzó absolutamente parejo, con los cuatro integrantes empatados en puntos y diferencia de goles, tras el 1-1 entre uno de los anfitriones, Canadá, y Bosnia-Herzegovina, en Toronto.
Aunque Suiza fue muy superior en el primer tiempo, la jugada con la que se fue en ventaja estuvo marcada por la polémica: a los 12 minutos, el portero de Catar, Mahmoud Abunada, se llevó por delante a Remo Freuler dentro del área.
La falta no tiene discusión, pero la jugada previa sí: el europeo parecía adelantado y ni con el ojo humano ni con el VAR semiautomático lograron dilucidarlo. Al final, luego de cuatro minutos de espera, Breel Embolo le sacó jugo al penalti y anotó el 1-0.
Antes y después de esa acción, los suizos siempre estuvieron cerca de anotar, con otras tres opciones muy claras. A los 5 minutos, ya Abunada se exigió para atajar un remate cruzado de Dan Ndoye. A los 45+3, Embolo guapeó por un balón en el área y tocó para el remate de Rubén Vargas, que no supo resolver. Y a los 45+6, el zaguero Boualem Khouki sacó de la raya un remate de Embolo que iba con dirección a la portería.
Catar se envalentonó en el remate del partido y tuvo un par de acercamientos, sin mucho peligro, pero dejando la sensación de que quizás pudo hacer algo más si tenía un poco más de ambición.
Hasta que en el minuto 90+5, los suizos se descuidaron y uno de los más veteranos de Catar, Boualem Khoukhi, llegó al área para rematar de cabeza tras un centro del lateral Homan Ahmed y anotar el tanto del empate.




