Cambio o continuación del desastre…

El próximo domingo serán elecciones para Senado y Cámara; no vamos hacer sugerencias para ningún candidato y menos para las coaliciones. Considero que faltaría al respeto y seriedad a la … Leer más

Carlos Álvarez.

El próximo domingo serán elecciones para Senado y Cámara; no vamos hacer sugerencias para ningún candidato y menos para las coaliciones. Considero que faltaría al respeto y seriedad a la libre determinación de cada ciudadano en una columna como la presente. Pero podemos analizar sin ninguna injerencia, la actualidad que nos rodea como país y sociedad en desarrollo.

Hacemos un llamado a concurrir a las urnas que es la voz cantante y juez popular de lo que quisiéramos que fuera nuestro país, o por el contrario que como vamos, vamos bien después de 20 años de régimen de un sector político, exceptuando un período presidencial.

Debemos pensar los momentos claves del trascurrir de nuestra historia reciente, como por ejemplo la anhelada paz que ilusoriamente creíamos que llagaba después de los convenios de la Habana. Como y de qué manera fue torpedeada quedando muy cerca de hacerla “trizas”, con cientos de muertes de líderes, excombatientes que se acogieron a ella, de jóvenes en protestas callejeras, etc. Y una corrupción rampante que nos sitúa al borde mismo de la existencia como sociedad.

Cuál ha sido el rol de Colombia dentro del concierto de nuestra América y en el mundo globalizado con o sin papel protagónico abandonando los deberes que tenemos históricamente con nuestra patria grande, el sueño grandioso del Libertador que empezó a cristalizarse en Angostura en diciembre de 1819 cuando los cañones de Boyacá aún estaban humeantes; allí nació Colombia la Grande a orillas del Orinoco.

En fin, si evocamos pasajes de la historia, es porque allá tenemos el origen de nuestras venturas y desventuras. Si las desventuras que sufrimos hoy por hoy, continúan debido a la fe de rebaño cada 4 años de nuestra era republicana. El domingo será decisivo para el futuro porque el siglo que corre será lo que los ciudadanos escojan. Última oportunidad.

Por: Carlos Álvarez

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