Vecinos denuncian peligrosa ladera.
La comunidad del barrio San José Alto de Duitama, denunció como personas de la tercera edad tienen que llegar a sus viviendas casi de rodillas. La situación se está generando en unas de las vías del sector, donde por la pendiente, el barro y el agua, los abuelos tienen que hacer maniobras para poder llegar a su destino. La vía que se convirtió en un riesgo, ya que, las personas se deslizan, está ubicada atrás de la ESE Salud del Tundama. Los habitantes han vuelto a levantar la voz ante el deterioro de una de las principales vías de acceso, la cual, según denuncian, fue intervenida parcialmente pero nunca terminó de ser adecuadamente reparada. La situación ha generado múltiples dificultades para la movilidad diaria, especialmente para los adultos mayores que habitan en la zona, quienes deben afrontar pendientes pronunciadas, superficies inestables y tramos inconclusos que ponen en riesgo su integridad física cada vez que intentan subir o bajar hacia sus viviendas. Los residentes aseguran que, pese a algunas intervenciones realizadas por las autoridades locales, el problema de fondo persiste y se ha convertido en un verdadero calvario cotidiano. Señalan que el camino presenta irregularidades que obligan a las personas a realizar esfuerzos extremos para desplazarse, en muchos casos teniendo que detenerse constantemente para evitar caídas. Algunos testimonios indican que adultos mayores han sufrido tropiezos y resbalones, generando preocupación entre los vecinos, quienes consideran que la situación podría terminar en un accidente de mayor gravedad si no se toman medidas urgentes. Los habitantes del barrio hacen un llamado directo a la administración municipal, especialmente a la alcaldía, para que se priorice una intervención definitiva que permita garantizar condiciones seguras de movilidad. Afirman que el tramo ha sido objeto de promesas en repetidas ocasiones, pero hasta el momento no se ha logrado una solución integral. La comunidad insiste en que no se trata de una obra menor, sino de una necesidad básica que afecta la calidad de vida de decenas de familias, en especial aquellas conformadas por personas de la tercera edad que dependen de un acceso digno a sus hogares. Habitantes aseguran que en algunos puntos se realizaron trabajos de adecuación, como destapado y mejoramiento parcial de la superficie, sin embargo, estos no fueron suficientes para resolver las condiciones críticas del terreno. Las lluvias y el constante tránsito han empeorado la situación, convirtiendo el trayecto en un paso complicado y peligroso.




