Martinelli aparece en el minuto 95 y Brasil sobrevive al susto japonés para meterse en octavos
La Canarinha vivió uno de los momentos más tensos de su historia mundialista reciente en el NRG Stadium de Houston. Japón sorprendió con un golazo de Kaishu Sano al minuto 29, un disparo potente desde fuera del área que dejó sin opciones al portero brasileño, y así se fue al descanso con ventaja una selección que en la fase de grupos no había recibido ningún gol. Brasil bombardeó el área japonesa en la segunda mitad sin encontrar respuesta hasta que Casemiro apareció al minuto 56 para cabecear el empate desde el segundo palo. Con el 1-1 en el marcador y el tiempo extra asomando, el partido parecía destinado a la prórroga hasta que Gabriel Martinelli, recién entrado al campo, puso el 2-1 definitivo en el minuto 95 para desatar el delirio verde y amarillo.
Carlo Ancelotti respiró con alivio al final de un partido que no debió ser tan complicado para una selección que llegaba como favorita absoluta. Brasil tuvo 19 remates por solo 5 de Japón y dominó el balón con el 61% de posesión, pero el orden defensivo japonés y las paradas del extraordinario arquero Zion Suzuki mantuvieron el sueño nipón vivo hasta el último suspiro. Con la clasificación asegurada, Brasil espera ahora al ganador del duelo entre Noruega y Costa de Marfil para definir su lugar en cuartos de final, con la advertencia clara de que en este Mundial 2026 ningún partido es fácil, ni siquiera para los favoritos al título.



