
Las autoridades de Boyacá anunciaron la implementación de inhibidores de señal en varios centros penitenciarios como parte de una estrategia para reducir las extorsiones telefónicas. La medida pretende impedir que personas privadas de la libertad continúen realizando llamadas ilícitas desde los establecimientos carcelarios. El proyecto busca fortalecer la seguridad ciudadana y disminuir uno de los delitos que más afecta a comerciantes y ciudadanos. Las autoridades señalaron que el sistema será instalado de manera gradual y contará con supervisión técnica permanente. Además, se fortalecerán las labores de inteligencia para identificar nuevas modalidades delictivas. La iniciativa hace parte de un plan integral de seguridad en el departamento.



