
Bellingham y Kane imponen una marca goleadora histórica en el Mundial
El equipo británico se medirá a Argentina en la fase decisiva
El Mundial 2026 sigue reescribiendo los libros de historia del balompié de élite. Esta vez, el protagonismo absoluto se lo ha llevado la selección de Inglaterra tras su última exhibición en el torneo. Con un doblete de Jude Bellingham alcanzó la línea de los 6 goles en la competición, desatando la euforia de los aficionados de los «Tres Leones».
Con este resultado, el mediocampista del igualó el registro de su compañero de ataque, Harry Kane, quien también ostenta 6 dianas.
Según datos del reconocido estadístico Alexis Martín Tamayo (MisterChip), Inglaterra ha logrado un hito inédito: es la primera vez que una misma selección cuenta con dos jugadores con 6 o más goles en una sola edición del torneo.
Superando a las leyendas del pasado
Para dimensionar la magnitud de lo conseguido por la dupla Bellingham – Kane, basta con revisar los registros de las ofensivas más letales en la historia del fútbol internacional:
México 1970: Ni siquiera el Brasil de 1970, ampliamente considerado uno de los mejores equipos de todos los tiempos, pudo emular esta estadística. A pesar de los 7 goles de Jairzinho, el astro Pelé finalizó aquella cita con 4 tantos.
Corea – Japón 2002: Un escenario similar ocurrió con la mítica delantera brasileña conformada por Ronaldo Nazario y Rivaldo. Aunque «El Fenómeno» se coronó bota de oro con 8 tantos, Rivaldo se quedó a las puertas del récord al firmar 5 dianas.
Suiza 1954: En aquella edición, la campeona Alemania Federal vio a Max Morlock alcanzar las 6 anotaciones, pero sus escoltas Helmut Rahn y Hans Schäfer cerraron con 4 goles cada uno.
Una maquinaria ofensiva temible
El rendimiento de Bellingham y Kane no solo mete a Inglaterra de lleno en la pelea por el título mundialista, sino que establece un nuevo estándar de efectividad en el área rival.
La versatilidad del volante del Real Madrid, llegando desde la segunda línea en posiciones de remate, sumada a la jerarquía y el olfato goleador.


