California acaba de incorporar una nueva pieza a su sistema eléctrico que refleja uno de los principales cambios que está experimentando el sector energético: almacenar grandes cantidades de electricidad solar durante el día para utilizarla cuando el Sol ya se ha puesto.
El proyecto se llama Tumbleweed Energy Storage y está ubicado en el condado de Kern, cerca de Rosamond, en una zona del desierto de Mojave. El sistema fue desarrollado por REV Renewables, una compañía de LS Power, en colaboración con California Community Power (CC Power) y Ava Community Energy.
El proyecto alcanzó su operación comercial en junio de 2026 y fue presentado oficialmente el 18 de junio. La Comisión de Servicios Públicos de California (CPUC) lo identifica como el primer sistema de almacenamiento mediante baterías de ocho horas desarrollado dentro de su proceso de planificación integrada de recursos.
La importancia del proyecto no está solamente en la cantidad de baterías instaladas. Su principal característica es la duración de la energía que puede entregar. A diferencia de muchas instalaciones que están diseñadas para descargar electricidad durante unas cuatro horas, Tumbleweed puede almacenar y entregar electricidad durante hasta ocho horas.
¿Qué es exactamente Tumbleweed Energy Storage?
Tumbleweed es un sistema de almacenamiento de energía mediante baterías, conocido en la industria como BESS, por sus siglas en inglés (Battery Energy Storage System).
Su función es relativamente sencilla de explicar: cuando existe abundante electricidad disponible, las baterías se cargan. Posteriormente, cuando aumenta la demanda eléctrica o disminuye la generación solar, el sistema puede devolver esa energía a la red.
En este caso se trata de baterías de ion-litio, una tecnología ampliamente utilizada actualmente en sistemas de almacenamiento a gran escala. El proyecto fue diseñado para almacenar energía durante periodos prolongados y desplazarla desde las horas de mayor generación solar hacia las horas posteriores.
La documentación de California describe una instalación de 125 MW de capacidad de almacenamiento, mientras que la capacidad contratada inicialmente por California Community Power corresponde a 75 MW y 600 MWh. La evolución del proyecto hizo que su capacidad total llegara a 1.000 MWh, según información especializada publicada tras su puesta en marcha.
Esta diferencia es importante porque MW y MWh no significan lo mismo. Los megavatios (MW) indican la potencia que una instalación puede entregar en un momento determinado, mientras que los megavatios-hora (MWh) representan la cantidad total de energía que puede almacenar o entregar a lo largo del tiempo.
En términos sencillos, una batería puede tener mucha potencia para entregar electricidad rápidamente, pero si su capacidad energética es limitada solamente podrá hacerlo durante un periodo corto. Tumbleweed está diseñado precisamente para ampliar ese periodo.
El problema que California intenta solucionar
Para entender la importancia de este tipo de instalaciones hay que observar cómo funciona la generación solar.
Durante las horas centrales del día, las plantas solares de California pueden producir enormes cantidades de electricidad. El problema aparece cuando el Sol comienza a bajar.
La generación fotovoltaica disminuye progresivamente al mismo tiempo que la demanda eléctrica puede continuar elevada. Es decir, el momento en el que hay menos producción solar no necesariamente coincide con el momento en el que las personas dejan de consumir electricidad.
Tradicionalmente, una parte de esa diferencia podía cubrirse utilizando centrales que pueden aumentar rápidamente su producción, incluidas instalaciones de gas natural.
Las baterías introducen otra posibilidad: en lugar de producir electricidad adicional cuando cae la generación solar, guardar previamente parte de la electricidad producida durante las horas de mayor radiación y utilizarla posteriormente.
La propia CPUC explica que las baterías de ocho horas pueden almacenar el excedente solar producido durante el día, descargarlo durante el pico de demanda de la tarde y continuar suministrando electricidad durante la noche.
¿Cómo funciona durante un día normal?
El funcionamiento puede imaginarse en tres etapas.
1. Durante el día: las baterías se cargan
Cuando las instalaciones solares producen grandes cantidades de electricidad, una parte puede utilizarse inmediatamente para atender la demanda.
Si existe producción adicional disponible, el sistema de almacenamiento puede aprovecharla para cargar sus baterías.
Esto resulta especialmente importante en un estado como California, donde la energía solar representa una parte cada vez mayor de la generación eléctrica.
2. Al caer el Sol: comienza la descarga
Cuando disminuye la generación fotovoltaica, las baterías pueden comenzar a entregar la electricidad almacenada.
En lugar de que toda la electricidad tenga que proceder de fuentes que estén generando en ese momento, parte de ella procede de la energía solar que había sido almacenada horas antes.
3. Durante la noche: continúa el suministro
La característica que diferencia a Tumbleweed de muchas instalaciones convencionales es precisamente su duración.
Un sistema de ocho horas puede mantener una descarga prolongada, permitiendo desplazar electricidad desde las horas de producción solar hacia una parte mucho más amplia de la tarde y la noche.
Por eso este tipo de almacenamiento suele denominarse almacenamiento de larga duración (Long Duration Energy Storage o LDES).
No es simplemente una batería gigante
Aunque visualmente estas instalaciones pueden parecer enormes conjuntos de contenedores, técnicamente son sistemas bastante más complejos.
Una instalación BESS incluye módulos de baterías, sistemas de conversión de potencia, inversores, equipos de refrigeración, sistemas de control, protecciones eléctricas, transformadores y mecanismos de supervisión.
El sistema de gestión controla variables como el estado de carga, la potencia de entrada y salida y las condiciones de funcionamiento de las baterías.
Además, el almacenamiento debe estar conectado a la red eléctrica mediante infraestructura capaz de transportar la energía hacia los puntos donde se necesita.
En el caso de Tumbleweed, la documentación ambiental de California contempla una conexión mediante una línea de aproximadamente una milla y 230 kilovoltios hacia la subestación Desert Flower, conectada posteriormente con infraestructura de Southern California Edison.
Un proyecto relacionado directamente con la planificación eléctrica de California
Tumbleweed no surgió de manera aislada.
El proyecto forma parte de una estrategia más amplia de California para incorporar almacenamiento de larga duración a su sistema eléctrico. En 2023, la CPUC estableció un requisito de adquisición de 1.000 MW de recursos de almacenamiento de larga duración para determinadas entidades que suministran electricidad.
La idea es que el crecimiento de las energías renovables vaya acompañado por recursos capaces de compensar sus variaciones.
Esto es particularmente relevante para la energía solar. Una planta fotovoltaica produce electricidad cuando hay radiación solar, pero una batería puede cambiar el momento en que esa electricidad llega al consumidor.
En otras palabras, el almacenamiento permite separar parcialmente el momento de generación del momento de consumo.
California ya tiene una enorme flota de baterías
Tumbleweed llega en un momento en el que California ya ha experimentado un crecimiento extraordinario del almacenamiento energético.
Según la California Energy Commission (CEC), la capacidad de almacenamiento mediante baterías del estado superó los 21.000 MW a mediados de 2026. La cifra incluye sistemas a escala de servicios públicos y recursos más pequeños instalados en hogares, comercios e instalaciones industriales, además de determinados sistemas situados fuera del estado que prestan servicio a la red de California.
La evolución ha sido especialmente rápida. A comienzos de 2019, California contaba con menos de 700 MW de almacenamiento en baterías conectado a su sistema eléctrico. Para mediados de 2026, el total había superado los 21.000 MW.
Esto significa que las baterías dejaron de ser una tecnología marginal para convertirse en un componente importante de la operación diaria de la red.
El crecimiento de la energía solar hace que el almacenamiento sea cada vez más importante
El crecimiento de las baterías está estrechamente relacionado con la expansión de la generación solar.
Cuando existe mucha producción solar durante determinadas horas, puede ocurrir que la oferta de electricidad sea superior a la demanda inmediata. Sin almacenamiento, parte de esa generación puede tener que reducirse o no aprovecharse completamente.
Una batería permite utilizar una parte de ese excedente más tarde.
La CEC explica que el almacenamiento permite conservar electricidad generada durante periodos de abundante producción renovable y entregarla cuando la demanda continúa siendo elevada. De esta manera, las baterías ayudan a aumentar la flexibilidad de la red y a integrar mayores cantidades de energía renovable.
El efecto se está reflejando en los datos del sistema eléctrico. La CEC informó en agosto de 2026 que, durante la primera mitad del año, el uso de energía solar superó al del gas natural en California. Entre enero y junio de 2024 y el mismo periodo de 2026, el uso de energía solar aumentó un 22%, mientras que el uso de gas natural disminuyó un 51%, según el análisis de la agencia.
Estos datos no significan que California haya dejado de utilizar gas natural. Las centrales de gas continúan formando parte de la red y pueden desempeñar funciones importantes de respaldo. Lo que está cambiando es la combinación de tecnologías utilizada para cubrir la demanda.
¿Por qué ocho horas es una diferencia importante?
Durante años, buena parte del almacenamiento a escala de red se ha desarrollado alrededor de baterías con una duración aproximada de cuatro horas.
Un sistema de cuatro horas puede ser muy útil para desplazar electricidad desde el mediodía hacia las primeras horas de la tarde y noche.
Sin embargo, una batería de ocho horas amplía considerablemente ese margen.
Esto permite afrontar periodos más largos en los que la generación solar es baja, algo que puede ser relevante después del atardecer o durante jornadas en las que las condiciones meteorológicas reducen la producción renovable.
La CPUC señala que Tumbleweed representa una evolución frente a los sistemas de cuatro horas que actualmente constituyen buena parte de la flota de almacenamiento de California.
El proyecto también tiene una dimensión regional
Tumbleweed fue desarrollado con la participación de California Community Power, una autoridad conjunta que reúne a diferentes entidades de agregación de demanda eléctrica, y Ava Community Energy.
El proyecto cuenta con contratos relacionados con diferentes organizaciones de energía comunitaria de California, entre ellas CleanPowerSF, Peninsula Clean Energy, Redwood Coast Energy Authority, San José Clean Energy, Silicon Valley Clean Energy, Sonoma Clean Power y Valley Clean Energy.
Según California Community Power, sus miembros representan aproximadamente 2,7 millones de clientes y 112 municipios, equivalentes a cerca del 12% de la carga del operador California Independent System Operator (CAISO).
Esto muestra que el proyecto no está pensado únicamente como una instalación independiente, sino como parte de una estrategia para obtener recursos energéticos de larga duración destinados a cubrir necesidades concretas del sistema.
La ubicación también es relevante
Tumbleweed se encuentra en el condado de Kern, una región que forma parte de una importante zona de generación renovable de California.
La ubicación permite conectar el sistema de almacenamiento con infraestructura eléctrica existente y con recursos de generación de la zona.
Los documentos ambientales estatales describen el proyecto como un sistema de almacenamiento capaz de recibir electricidad procedente de instalaciones fotovoltaicas cercanas, almacenarla, convertirla y posteriormente transmitirla hacia la red eléctrica.
Por eso, aunque el proyecto suele describirse como una «batería», en realidad forma parte de una infraestructura energética mucho más amplia.
La seguridad sigue siendo un aspecto fundamental
El crecimiento de los sistemas de baterías de ion-litio también ha puesto sobre la mesa cuestiones relacionadas con seguridad, prevención de incendios y gestión térmica.
Las baterías de ion-litio pueden experimentar fenómenos conocidos como fuga térmica (thermal runaway) cuando determinadas condiciones provocan un aumento descontrolado de temperatura. Por esta razón, las instalaciones de almacenamiento a gran escala requieren sistemas de monitoreo, protección, refrigeración y protocolos de emergencia.
California ha tenido incidentes anteriores relacionados con grandes sistemas de almacenamiento, incluido el incendio ocurrido en Moss Landing en 2025, que generó preocupación pública sobre la seguridad de estas instalaciones. Associated Press informó posteriormente sobre el debate alrededor de los riesgos y las medidas de seguridad aplicadas a los BESS.
Esto no significa que todos los proyectos presenten el mismo nivel de riesgo ni que la tecnología sea equivalente a las instalaciones que han sufrido incidentes. La seguridad depende del diseño, la tecnología utilizada, los sistemas de protección, la operación y las condiciones específicas de cada instalación.
Precisamente por ello, los nuevos proyectos están sujetos a procesos de evaluación, permisos y requisitos técnicos antes de entrar en funcionamiento.
Un cambio en la forma de entender la energía solar
Durante mucho tiempo, uno de los principales límites de la energía solar era evidente: el Sol no está disponible durante todo el día.
Las baterías no eliminan esa característica natural, pero permiten modificar sus consecuencias para el sistema eléctrico.
La energía puede generarse durante las horas de mayor radiación, almacenarse y utilizarse posteriormente.
Eso transforma la función de una planta solar. En lugar de ser simplemente una fuente que produce electricidad mientras hay Sol, la combinación de solar + almacenamiento puede convertirse en un recurso capaz de entregar electricidad durante un periodo mucho más amplio.
La propia CEC señala que el almacenamiento está ayudando a transformar la manera en que California utiliza la electricidad solar, permitiendo que la energía producida durante el día pueda utilizarse posteriormente, incluso después de la puesta del Sol.
¿Qué viene después de Tumbleweed?
Tumbleweed es un proyecto pionero dentro de los sistemas de ocho horas, pero no será el último.
California está impulsando instalaciones de almacenamiento de diferentes tamaños y tecnologías. Algunas utilizarán baterías de ion-litio, mientras que otros proyectos están explorando alternativas de mayor duración.
La California Energy Commission, por ejemplo, mantiene un programa específico para almacenamiento de larga duración, que incluye tecnologías diferentes al ion-litio, como baterías de flujo de vanadio y sistemas de hierro-aire.
También existen proyectos mucho más grandes en desarrollo. En 2026, la CEC aprobó proyectos que combinan cientos de megavatios de generación solar con grandes sistemas de almacenamiento, mientras que otras propuestas contemplan baterías capaces de almacenar miles de MWh.
Esto indica que el mercado está avanzando en dos direcciones simultáneas: más capacidad total de almacenamiento y mayor duración de las baterías.
El reto no es solamente almacenar más energía
La expansión de las baterías también plantea nuevos desafíos.
Uno de ellos es la infraestructura necesaria para conectarlas a la red. Una batería puede tener una enorme capacidad de almacenamiento, pero necesita una conexión adecuada para poder recibir y entregar electricidad.
También existen cuestiones relacionadas con el suministro de materias primas, fabricación de baterías, reciclaje, uso del suelo, permisos ambientales y seguridad.
Además, la utilidad de una batería depende de cuándo y dónde puede operar. Un sistema ubicado en una zona con congestión de red puede cumplir una función diferente a otro situado junto a una gran instalación solar o cerca de un centro urbano con elevada demanda.
Por ello, el crecimiento del almacenamiento no consiste simplemente en instalar el mayor número posible de baterías, sino en desarrollar instalaciones que respondan a las necesidades concretas de la red.
Un nuevo papel para las baterías en la red eléctrica
El caso de Tumbleweed muestra cómo está evolucionando el papel de las baterías.
Hace algunos años, muchos sistemas de almacenamiento se utilizaban principalmente para servicios de red de muy corta duración, como regulación de frecuencia y respuesta rápida.
Posteriormente se extendieron las baterías capaces de entregar electricidad durante varias horas.
Ahora, proyectos como Tumbleweed buscan ampliar todavía más esa capacidad y convertir el almacenamiento en una herramienta para desplazar grandes cantidades de energía renovable desde las horas de producción hacia las horas de consumo.
La diferencia puede resumirse de una manera sencilla: no se trata únicamente de producir más energía solar, sino de hacer que esa energía esté disponible cuando realmente se necesita.
Una pieza de un sistema energético en transformación
La entrada en operación de Tumbleweed no significa que California haya resuelto todos los desafíos de su red eléctrica. Tampoco significa que las baterías puedan sustituir inmediatamente a todas las demás tecnologías de generación.
Su importancia está en que demuestra que el almacenamiento de larga duración mediante baterías de ion-litio ya puede funcionar a escala de red y durante periodos considerablemente mayores que los de muchos sistemas anteriores.
Con más de 21.000 MW de recursos de almacenamiento en baterías contabilizados para mediados de 2026, California está construyendo una infraestructura en la que la generación solar y el almacenamiento trabajan cada vez más estrechamente.
Tumbleweed representa, en ese contexto, un paso concreto hacia un modelo en el que la electricidad producida por el Sol durante el día pueda seguir siendo útil muchas horas después de que haya desaparecido la luz solar.
La idea central es sencilla: almacenar el Sol cuando sobra y utilizarlo cuando hace falta. En California, esa estrategia ya no es solamente una posibilidad tecnológica; con proyectos como Tumbleweed, forma parte de la operación real de la red eléctrica.



