La cancelación de los tiquetes que Gustavo Petro había adquirido para viajar entre Bogotá y Ciudad de México abrió una nueva controversia alrededor de las consecuencias internacionales de las sanciones impuestas por Estados Unidos al exmandatario colombiano. Avianca confirmó que anuló las reservas asociadas a Petro y reembolsó la totalidad del dinero pagado, argumentando que la decisión obedeció al cumplimiento de las regulaciones internacionales que, según la compañía, le resultan aplicables debido a sus vínculos comerciales, financieros y corporativos con Estados Unidos.
El caso tomó relevancia luego de que se conociera públicamente que Petro no pudo utilizar los tiquetes que había comprado para viajar a México. La aerolínea explicó posteriormente que la medida no obedeció a una decisión política ni a una determinación discrecional de la empresa, sino a sus obligaciones de cumplimiento frente a las sanciones administradas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro estadounidense, conocida como OFAC.
El viaje que Avianca canceló
Las reservas correspondían al trayecto Bogotá-Ciudad de México, programado para el 30 de agosto de 2026, y al regreso desde la capital mexicana a Bogotá, previsto para el 2 de septiembre.
Según la información divulgada sobre la comunicación enviada a Petro, en las reservas también figuraban otras dos personas. Sin embargo, Avianca indicó que la cancelación se aplicó únicamente a los tiquetes asociados al exmandatario y que los demás pasajeros podían conservar sus reservas o solicitar la cancelación correspondiente. La compañía informó, además, que devolvería la totalidad del dinero pagado por los pasajes de Petro al medio de pago original.
Finalmente, Petro viajó a México utilizando otra aerolínea. Durante su visita desarrolló actividades de carácter académico y político y sostuvo encuentros en el país, entre ellos una reunión con la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum.
La explicación de Avianca: sus vínculos con Estados Unidos
El punto central de la controversia está en la explicación jurídica presentada por Avianca.
La empresa sostuvo que, aunque se trata de una aerolínea colombiana, mantiene operaciones y relaciones comerciales y financieras con Estados Unidos. Entre los elementos mencionados se encuentran su operación en territorio estadounidense, transacciones dentro del sistema financiero de ese país y vínculos corporativos y tecnológicos que, según Avianca, hacen aplicables determinadas normas de sanciones económicas administradas por OFAC.
Por esa razón, la aerolínea afirmó que no podía continuar prestando el servicio cuando identificó que el pasajero figuraba en la Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas, conocida como lista SDN. La empresa insistió en que la cancelación no fue una decisión basada en criterios políticos, sino una medida de cumplimiento normativo.
La comunicación conocida públicamente señala que Avianca realizó una revisión dentro de sus procedimientos habituales de cumplimiento y, tras identificar la inclusión de Petro en la lista administrada por OFAC, procedió a cancelar sus reservas y a ordenar el reembolso de los recursos pagados.
¿Por qué Gustavo Petro está en la lista OFAC?
El origen de esta situación se remonta al 24 de octubre de 2025, cuando el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció sanciones contra Gustavo Francisco Petro Urrego, quien en ese momento era presidente de Colombia.
La OFAC incorporó su nombre a la lista SDN bajo autoridades relacionadas con sanciones contra actividades vinculadas al narcotráfico. La medida también alcanzó a otras personas cercanas a Petro, entre ellas Verónica Alcocer, Nicolás Petro y Armando Benedetti. La inclusión de Petro en la lista aparece registrada en la actualización oficial de sanciones publicada por la propia OFAC.
El Gobierno estadounidense justificó entonces la decisión con acusaciones relacionadas con el crecimiento de la producción de cocaína y la actuación del Gobierno colombiano frente a organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Petro rechazó esas acusaciones y sostuvo que las sanciones eran arbitrarias y tenían un trasfondo político. El entonces mandatario defendió los resultados de su administración en materia de incautaciones de cocaína y cuestionó los argumentos utilizados por Washington para incluirlo en la lista.
¿Estar en la lista OFAC le prohíbe a Petro viajar?
Uno de los puntos importantes para entender la polémica es que la inclusión en la lista SDN no equivale automáticamente a una prohibición universal para abordar un avión o desplazarse fuera de Colombia.
El efecto principal de este tipo de sanciones está relacionado con los activos sujetos a jurisdicción estadounidense y con las transacciones en las que participen personas, empresas o sistemas sometidos a las regulaciones de Estados Unidos. En términos generales, las sanciones restringen las relaciones comerciales y financieras de personas estadounidenses con los individuos designados.
Precisamente allí se encuentra el argumento presentado por Avianca: la empresa sostiene que, debido a la naturaleza internacional de sus operaciones y a sus vínculos con Estados Unidos, las restricciones sí son relevantes para la prestación del servicio por parte de la aerolínea.
Esto también explica por qué el caso no significó que Petro quedara imposibilitado de viajar a México. El exmandatario consiguió trasladarse con otra compañía aérea y pudo realizar su agenda en territorio mexicano.
Petro respondió y habló de una decisión política
La respuesta de Gustavo Petro no tardó en llegar.
El exmandatario cuestionó la interpretación jurídica realizada por Avianca y aseguró que la normativa de OFAC no podía ser aplicada de la manera en que, según él, la aerolínea decidió hacerlo.
Petro sostuvo públicamente que Avianca no es una empresa estadounidense y calificó la cancelación como una arbitrariedad. Además, afirmó que detrás de la decisión existían razones políticas y pidió que la compañía respondiera jurídicamente por lo ocurrido.
La confrontación dejó planteadas dos interpretaciones opuestas: mientras Petro considera que la empresa colombiana no debía negarle el servicio con base en una sanción administrativa estadounidense, Avianca sostiene que sus actividades internacionales y sus vínculos financieros y corporativos con Estados Unidos la obligan a aplicar las normas de cumplimiento correspondientes.
Avianca insiste en que no actuó por razones políticas
Ante las declaraciones del exmandatario, Avianca decidió hacer pública su posición y enfatizó que la decisión no respondió a afinidades, diferencias o consideraciones políticas.
La aerolínea sostuvo que la cancelación fue manejada inicialmente de manera privada y reservada, pero que posteriormente decidió explicar públicamente las razones debido a la repercusión que tuvo el caso.
Según la versión de la empresa, el procedimiento surgió de sus controles regulares de cumplimiento y de la obligación de evaluar las restricciones aplicables a sus operaciones internacionales. La cancelación, por tanto, fue presentada por Avianca como una consecuencia de sus deberes regulatorios y no como una sanción impuesta directamente por la compañía contra Petro.
Una polémica que trasciende la compra de un tiquete
El episodio tiene una dimensión mayor que la simple cancelación de un viaje.
La controversia vuelve a poner sobre la mesa el alcance internacional de las sanciones estadounidenses y la forma en que empresas de otros países pueden verse obligadas, o considerar necesario, ajustar sus operaciones para evitar incumplimientos cuando tienen relaciones comerciales, financieras o corporativas con Estados Unidos.
También evidencia las consecuencias prácticas que puede generar la inclusión de una figura política en la lista SDN de OFAC. Aunque una persona pueda mantener su libertad de desplazamiento y encontrar otros medios para viajar, las restricciones pueden afectar servicios, transacciones financieras y relaciones con compañías que operan dentro del sistema económico estadounidense o que dependen de él en alguna parte de su actividad.
En el caso de Petro, la cancelación de los tiquetes de Avianca se convirtió rápidamente en un nuevo capítulo de la tensión que existe entre el exmandatario colombiano y sectores políticos y autoridades de Estados Unidos desde la imposición de las sanciones en octubre de 2025.
¿Qué sigue tras la polémica?
Por ahora, Avianca mantiene su posición de que actuó conforme a las regulaciones que considera aplicables a su operación internacional. Petro, por su parte, insiste en que la decisión fue arbitraria y que la aerolínea no debía impedirle viajar bajo el argumento de las sanciones de OFAC.
La controversia podría abrir un debate jurídico sobre el alcance que tienen las regulaciones estadounidenses sobre empresas extranjeras con operaciones o vínculos financieros en Estados Unidos y sobre la manera en que estas compañías deben aplicar sus políticas de cumplimiento cuando uno de sus clientes aparece incluido en una lista de sanciones.
Más allá del desenlace que pueda tener cualquier discusión legal, el episodio ya dejó una consecuencia concreta: los tiquetes de Gustavo Petro para la ruta Bogotá-Ciudad de México-Bogotá fueron cancelados, el dinero fue reembolsado y el exmandatario tuvo que recurrir a otra aerolínea para completar su viaje.
El caso, además, muestra cómo las sanciones internacionales pueden producir efectos fuera del territorio del país que las impone y terminar afectando decisiones comerciales de compañías que, aunque no sean estadounidenses, participan de manera directa en mercados, sistemas financieros y estructuras corporativas conectadas con Estados Unidos.



