La última noche de Bendito Menor: el operativo sorpresa que terminó con cuatro muertos en Riohacha

La muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, conocido como alias “Naín” o “Bendito Menor”, durante una operación desarrollada en Riohacha, La Guajira, puso fin a una intensa búsqueda contra uno de los hombres más perseguidos por las autoridades en la región Caribe.

El operativo, ejecutado entre la noche del jueves 3 y la madrugada del viernes 4 de septiembre de 2026, terminó con la muerte de cuatro personas: alias Bendito Menor, su pareja sentimental Rosa Angélica Tarazona, conocida como alias “Bebecita”, y dos hombres que hacían parte de su círculo de seguridad.

Con el paso de las horas comenzaron a conocerse detalles sobre el trabajo de inteligencia que permitió estrechar el cerco sobre el señalado cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, ACSN. Entre las revelaciones que rodean la operación aparece también el armamento encontrado en el lugar, incluida una pistola tipo Glock, un elemento que ha llamado la atención dentro de los detalles divulgados sobre el procedimiento.

La pista que permitió cerrar el cerco

Alias Bendito Menor era uno de los objetivos prioritarios de las autoridades colombianas. Su búsqueda se intensificó después de que fuera incluido entre los cabecillas criminales considerados de alto interés para el nuevo Gobierno.

Sin embargo, dar con su ubicación no fue sencillo. El señalado cabecilla se movía por diferentes zonas de La Guajira y mantenía una importante capacidad de movilidad y contactos en el territorio.

Según las versiones conocidas sobre la operación, el trabajo de inteligencia incluyó información obtenida a través de fuentes humanas y el seguimiento de sus comunicaciones. Noticias Caracol informó que un informante y una serie de pistas fueron determinantes para establecer que el hombre podía encontrarse en una vivienda de Riohacha.

También surgieron versiones según las cuales el uso de uno de los teléfonos que llevaba consigo habría permitido establecer su localización. El País señaló que la activación de un celular habría sido uno de los factores clave para detectar su ubicación, aunque varios detalles sobre la inteligencia utilizada continúan dependiendo de las versiones divulgadas por medios de comunicación, pues no toda la información operacional ha sido detallada públicamente por las autoridades.

La casa donde estaba escondido

Una vez ubicada la posible zona en la que permanecía, las autoridades organizaron el despliegue para evitar que el objetivo pudiera escapar.

La operación se concentró en una vivienda ubicada en el barrio José Arnoldo Marín, en el suroccidente de Riohacha, un sector cercano a Los Olivos y al aeropuerto Almirante Padilla. El procedimiento habría comenzado alrededor de las 11:30 de la noche del jueves.

En el despliegue participaron unidades especializadas de la Policía, entre ellas miembros del Grupo de Operaciones Especiales, GOES, además de una comisión de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol, Dijín, llegada desde Bogotá. El Ejército también participó en la operación, según los reportes iniciales.

El objetivo era evitar una fuga y neutralizar a quien las autoridades identificaban como uno de los principales cabecillas de las ACSN en La Guajira.

Más de 30 hombres y un operativo bajo sigilo

De acuerdo con información divulgada por Noticias Caracol, en el procedimiento participaron más de 30 policías de élite entrenados para operaciones contra objetivos de alto valor. El componente sorpresa habría sido fundamental para impedir que Bendito Menor pudiera abandonar el lugar antes de la llegada de las autoridades.

Otras versiones conocidas tras el operativo señalaron que el perímetro fue cerrado mientras se adelantaba la intervención de la vivienda.

La operación se desarrolló durante varias horas y terminó con cuatro personas muertas. Los cuerpos fueron posteriormente trasladados a instalaciones militares en Riohacha para los respectivos procedimientos judiciales y forenses.

La Glock y las armas encontradas durante el procedimiento

Uno de los elementos que ha generado atención tras la operación es el armamento incautado en el lugar.

Entre las armas reportadas figura una pistola tipo Glock, además de otras armas y elementos relacionados con el esquema de seguridad del cabecilla. Las imágenes divulgadas después del operativo mostraron parte del material que fue presentado como resultado de la acción contra el grupo armado.

La presencia de armas en la vivienda refuerza, según las autoridades, la importancia que tenía el primer círculo de seguridad de alias Bendito Menor. Junto al cabecilla se encontraban su pareja y dos hombres identificados en los primeros reportes como integrantes de su esquema cercano de protección.

No obstante, algunos detalles específicos sobre el calibre, la procedencia y el estado legal de cada una de las armas incautadas deberán ser establecidos dentro de las actuaciones judiciales y los informes oficiales de Policía y Fiscalía.

El rumor de su muerte que precedió al operativo

Uno de los episodios más llamativos de las horas previas estuvo relacionado con rumores sobre la supuesta muerte de Bendito Menor.

Según El País, en medio de las labores de seguimiento surgieron versiones que indicaban que el cabecilla podría haber sido asesinado incluso por integrantes de su propia organización, debido a que habría dejado de aparecer en las interceptaciones que venían siendo monitoreadas.

Las ACSN llegaron a pronunciarse para desmentir inicialmente las versiones sobre su muerte, mientras las autoridades continuaban con el trabajo de inteligencia.

Ese ambiente de incertidumbre terminó horas después, cuando se confirmó oficialmente que el cabecilla había muerto durante la operación desarrollada en Riohacha.

¿Quién era alias Bendito Menor?

Naín Andrés Pérez Toncel era señalado por las autoridades como uno de los principales cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, ACSN.

De acuerdo con los reportes divulgados, estaba al frente de la subestructura Javier Cáceres, con presencia principalmente en zonas de La Guajira. Aunque no era presentado como el máximo jefe de toda la organización, se había convertido en una de sus figuras más visibles.

Su exposición pública y actividad en redes sociales también lo diferenciaban de otros cabecillas. En julio de 2026, por ejemplo, su aparición durante una caravana en Riohacha generó polémica y volvió a poner su nombre en el centro del debate sobre la capacidad de los grupos armados para moverse y ejercer influencia en algunas zonas del Caribe colombiano.

Las autoridades lo relacionaban con delitos como homicidio, secuestro, extorsión y concierto para delinquir agravado. Además, sobre él pesaban varias órdenes de captura y una circular roja de Interpol, según los reportes publicados tras su muerte.

La recompensa y su condición de objetivo prioritario

La búsqueda de alias Bendito Menor había alcanzado un nivel de prioridad nacional. Antes de su muerte, las autoridades ofrecían una recompensa de hasta 1.000 millones de pesos por información que permitiera establecer su ubicación y lograr su captura.

Su nombre también fue incluido entre los principales objetivos de la estrategia de seguridad anunciada por el presidente Abelardo de la Espriella, quien había prometido priorizar la persecución contra varios cabecillas de organizaciones armadas y estructuras criminales durante los primeros meses de su Gobierno.

Finalmente, la operación en Riohacha terminó antes de que pudiera concretarse una captura.

Cuatro muertos y una operación que reconfigura el escenario en La Guajira

Además de alias Bendito Menor, en la acción murieron Rosa Angélica Tarazona, alias “Bebecita”, y dos integrantes de su esquema de seguridad. Los reportes iniciales los identificaron como hombres cercanos al cabecilla, vinculados con funciones de protección, logística y seguridad.

El resultado representa un golpe importante contra la estructura de las ACSN en La Guajira, particularmente contra la subestructura con la que era relacionado Pérez Toncel.

Sin embargo, la caída de un cabecilla no significa necesariamente la desaparición inmediata de la organización. La experiencia del conflicto armado colombiano ha mostrado que, tras la muerte o captura de mandos criminales, pueden producirse disputas internas, reacomodos de poder o intentos de otros integrantes por asumir el control de las rentas ilegales y los territorios.

Por esa razón, uno de los principales interrogantes después de la operación será determinar quién asumirá las funciones que tenía alias Bendito Menor y cuál será el impacto real de su muerte sobre la presencia de las ACSN en La Guajira.

Un operativo con información que aún está en desarrollo

Aunque ya se conocen elementos centrales sobre el operativo —la ubicación de la vivienda, la participación de unidades especiales, el trabajo de inteligencia y la muerte de cuatro personas—, algunos aspectos continúan dependiendo de los informes oficiales que se conozcan en las próximas horas.

Entre ellos está la reconstrucción completa de la secuencia de los hechos dentro de la vivienda, el análisis del material incautado y la confirmación detallada de todas las fuentes de inteligencia utilizadas para localizar al cabecilla.

También han circulado versiones sobre un eventual apoyo internacional en las labores de inteligencia. Algunos medios han informado sobre posible colaboración de Estados Unidos, pero ese componente no aparece detallado de la misma manera en todos los reportes oficiales conocidos hasta ahora, por lo que debe tratarse como información pendiente de una confirmación institucional más amplia.

La operación, en todo caso, cerró una persecución que se había intensificado durante las últimas semanas y terminó con la muerte de uno de los hombres más buscados de La Guajira. La pistola Glock y el resto del material encontrado quedaron ahora como parte de los elementos que deberán ser analizados dentro de la investigación posterior al procedimiento.

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