Un avión de Avianca que volaba de Bogotá a Nueva York declaró la emergencia 7700 cuando un pasajero presentó dificultad respiratoria y dolor en el pecho. La tripulación desvió el vuelo y aterrizó de forma segura en el aeropuerto Ernesto Cortissoz de Barranquilla. El paciente fue trasladado a un hospital, y los demás pasajeros fueron atendidos con alojamiento y alimentos, continuando el viaje en la madrugada del 14 de marzo. La Aeronáutica Civil inició una investigación.



