La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) inició el juicio contra el coronel retirado David Herley Guzmán por su presunta responsabilidad en ejecuciones extrajudiciales, conocidas como ‘falsos positivos’, ocurridas entre 2004 y 2005 en los municipios de Dabeiba e Ituango, Antioquia. El exmilitar no aceptó los señalamientos en su contra y aseguró, a través de su defensa, que desconocía los hechos denunciados.
Durante el proceso judicial han comparecido militares retirados, antiguos subalternos del oficial, exparamilitares y expertos forenses, quienes han entregado testimonios y pruebas relacionadas con los homicidios de civiles presentados como guerrilleros dados de baja en combate.
Uno de los testimonios más relevantes fue el del antropólogo forense Carlos Manuel Bacigalupo Salinas, quien participó en el análisis de necropsias y exhumaciones realizadas en Ituango. El experto explicó que las investigaciones permitieron identificar a varias víctimas reportadas como desaparecidas durante esos años.
Entre los casos expuestos se encuentra el de Abraham González, un menor de 15 años cuya identidad fue confirmada mediante pruebas de parentesco con su madre y hermana. También se confirmó la identidad de Rodrigo Humberto Torres, cuyo cuerpo permaneció enterrado durante años sin plena identificación en el cementerio de Ituango.
El perito señaló además que varias de las lesiones encontradas en las víctimas no correspondían a escenarios normales de combate armado. Según explicó, los cuerpos presentaban múltiples impactos y señales de violencia prolongada, incluyendo heridas a corta distancia, quemaduras y lesiones defensivas.
Durante la audiencia también se destacó la importancia de conservar las prendas de vestir de las víctimas como evidencia clave para contrastar los informes forenses y verificar la ubicación de las heridas.
Las diligencias judiciales continuarán con nuevas declaraciones de testigos y representantes de las víctimas, mientras la JEP avanza en el esclarecimiento de estos hechos ocurridos en Antioquia.


