La preocupación por la aparición de nuevos virus volvió a crecer en varios países luego de que autoridades sanitarias internacionales confirmaran recientes casos de hantavirus asociados a un crucero que recorrió zonas cercanas a la Antártida. Aunque el brote ha generado alarma entre la población, expertos aseguraron que el riesgo de una pandemia mundial sigue siendo bajo.
La Organización Mundial de la Salud informó que el hantavirus detectado corresponde a una variante andina, conocida por su alta letalidad y su capacidad limitada de transmisión entre personas. Hasta el momento se han confirmado varios contagios y algunas muertes, mientras equipos médicos realizan seguimientos y controles sanitarios en diferentes países.
Especialistas explicaron que el virus se transmite principalmente por contacto con fluidos o excrementos de roedores infectados. Los síntomas incluyen fiebre, dolor muscular, dificultad respiratoria y cansancio extremo, por lo que las autoridades recomiendan acudir rápidamente a centros médicos ante cualquier señal de alerta.
Pese a la preocupación internacional, la OMS reiteró que el hantavirus no tiene el mismo nivel de contagio del COVID-19 y que, por ahora, no existen indicios de una expansión masiva. Sin embargo, las entidades de salud continúan monitoreando la situación para evitar nuevos brotes y fortalecer las medidas preventivas en puertos, aeropuertos y hospitales.





